Economía

Eventos y bodegas califican nuevas restricciones como la estocada final

Ambos sectores sufrieron las peores restricciones de la cuarentena y fueron los últimos en reactivarse, sobre todo, el de eventos. Ahora, Salud vuelve a limitar el tiempo para sus actividades.

Los sectores de eventos sociales y corporativos y las bodegas que expenden bebidas alcohólicas vuelven a ser los más golpeados con las nuevas restricciones de horarios y la cantidad de asistentes en actividades, como bodas, cumpleaños y presentaciones corporativas, tras las medidas establecidas ayer por el Ministerio de Salud Pública para tratar de contener el disparo de casos de Covid-19 durante el último mes del 2020, y que vuelve a afectar directamente a los dos sectores mencionados.

Sonia Cáceres, presidenta de la Asociación de Empresas Paraguayas Proveedoras para Eventos (Aseppe), resaltó que su sector lamenta mucho que nuevamente el Ministerio de Salud les tenga que limitar a cuatro horas la realización de actividades, como bodas, cumpleaños y lanzamientos corporativos.

También se quejó de que sea nuevamente el sector eventos el afectado por la resolución ministerial, sobre todo por ser el último en volver a activar tras siete meses de cuarentena. “Primero sufrimos la decisión unilateral de Salud de no aumentar a 150 personas la cantidad de asistentes a un evento. Luego prohibió los actos presenciales de entrega de títulos a egresados, en los que también prestábamos servicios, y ahora nos dan la estocada final de establecer cuatro horas para un evento”, alegó Cáceres.

Dijo que lo ideal sería que una actividad festiva de cualquier naturaleza tenga una duración de seis horas. En cuanto a las reservas, expresó que estos cambios hicieron que los clientes pidieran la devolución de las señas y postergasen sus eventos para más adelante.

BODEGUEROS. En tanto que Damián Fernández, titular de la Asociación de Bodegas del Paraguay, indicó que la nueva medida sanitaria, de vender bebidas alcohólicas hasta las 22:00 horas, les afecta de manera sensible, sobre todo, porque diciembre constituye una temporada alta de consumo.

“Es una época especial porque hay que facturar el doble para pagar aguinaldo y, además, nos sirve para recuperar en alguna medida lo perdido durante el tiempo en que debimos cerrar debido a la pandemia”, expresó.

Fernández manifestó que las estructuras montadas de locales de venta y productos se hacen insostenibles sin una recaudación importante, lo que ya llevó a muchos a cerrar sucursales y a tener que reconvertirse en minimercados para poder operar.


“Restricciones sin control no sirven de nada”, alegan




“Las restricciones no servirán de nada si no van acompañadas de controles estrictos”, se quejó Jorge Mendelzon, presidente de la Cámara de Centros Comerciales, quien cuestionó las nuevas medidas restrictivas a sectores formales. “Nos parece imprudente reproducir lo que no resultará si no existe voluntad de controlar. Nosotros pedimos que las normativas sean iguales para todos y que exista un control igualitario”, dijo.
Oliver Gayet, presidente de Arpy, indicó que el sector gastronómico se encuentra en plena recuperación de la crisis, por lo que un retroceso a fase cero significaría el cierre de muchos negocios.

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