La Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo dio un paso clave ayer al aprobar un nuevo reglamento que incorpora cláusulas de salvaguarda reforzadas en el acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur. Estas medidas buscan proteger a los agricultores europeos al reducir los umbrales de activación de mecanismos defensivos y permitir intervenciones más rápidas ante posibles desequilibrios en el mercado.
El reglamento, que ahora avanza hacia su debate en el pleno de la Eurocámara, endurece los criterios para activar investigaciones por parte de Bruselas en caso de incrementos excesivos en las importaciones o caídas abruptas en los precios de productos sensibles. Específicamente, el umbral de activación se reduce al 5%, lo que facilita una respuesta temprana para evitar daños irreversibles en sectores vulnerables como la agricultura. Además, se establece un plazo máximo de 21 días para la activación del mecanismo, consolidando el principio de reciprocidad en las relaciones comerciales.
Según un comunicado del Partido Popular (PP), estas salvaguardias representan “una medida fundamental porque permite actuar antes de que el daño al mercado sea irreversible”. El texto enfatiza que las nuevas cláusulas habilitan “una intervención más temprana y eficaz”, garantizando que las respuestas no dependan de decisiones políticas discrecionales.
Miguel Barrachina, conseller de Agricultura de la Comunidad Valenciana (PP), celebró la aprobación en declaraciones a EFE, calificándola de “fundamental” para asegurar un “automatismo” en la activación de las medidas. “No queremos que dependa del gobierno político de turno, sino que se haga de manera automática”, explicó.
El funcionario subrayó el sólido desempeño exportador de la Comunidad Valenciana, que cerró 2025 con 10.000 millones de euros en ventas al exterior. “No tenemos ningún miedo al libre mercado, pero nos preocupan las injusticias y las exigencias desiguales”, afirmó.
El reglamento también incluye una declaración formal de la Comisión Europea que compromete avances concretos en la alineación de estándares de producción para las importaciones. Esto abarca áreas como el bienestar animal, el uso de pesticidas, la seguridad alimentaria y las condiciones laborales, con el objetivo de equilibrar la competencia y promover prácticas sostenibles en el comercio transatlántico. El Parlamento Europeo tiene previsto votar el reglamento de salvaguardias en su pleno de febrero. EFE