29 may. 2026

ETA buscó una matanza con furgoneta-bomba en Burgos

BURGOS, ESPAÑA.

La explosión de una furgoneta-bomba, atribuida a ETA, causó ayer a la madrugada más de 60 heridos leves en la ciudad de Burgos, en el norte de España, que las autoridades consideran un “gran atentado fallido” con el que pretendía causar una matanza.

La furgoneta-bomba fue colocada junto al cuartel-residencia de la Guardia Civil, un edificio de 14 plantas en el que a esa hora dormían 120 personas, y cuya fachada quedó destrozada a causa de la potente explosión.

La organización terrorista ETA, que busca la independencia del País Vasco y de cuya fundación se cumplen a finales de julio 50 años, no avisó previamente de la colocación del coche bomba que estalló a las 04.00 de la madrugada (02.00 GMT).

La explosión sobrecogió a los vecinos de la zona donde se vivieron momentos de tensión y fue preciso desalojar algunos edificios.

Según el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, la potencia de la explosión y la forma cómo se produjo muestran que se trató de “un gran atentado fallido”, que buscaba sin “ninguna duda” víctimas mortales “en un lugar donde dormían casi 120 personas”. Por ello consideró este atentado “especialmente canalla” al ir dirigido no solo contra los agentes de la Guardia Civil sino contra sus familias.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que los autores de esa acción terrorista estarán pronto en la cárcel.

“Todos los ciudadanos deben saber que el Gobierno y todas las fuerzas políticas democráticas estamos firmemente decididos y comprometidos a erradicar esta lacra que sufre el país”, señaló.

Según fuentes de la investigación, la furgoneta-bomba estaba cargada con más de 200 kilos de explosivo, que podría tratarse de amonitol, de efecto devastador, y utilizado por la banda en al menos cuatro ocasiones desde el año 2008.

La explosión, que ha dejado un cráter de 7 por 2 metros, causó daños en 7 de las 14 plantas de las dependencias del cuartel-residencia de la Guardia Civil en esa ciudad del norte, próxima al País Vasco.

El vehículo utilizado, una furgoneta con las placas de las matrículas falsificadas, permaneció 14 horas estacionado en el lugar donde luego explosionó, según los informes.