EFE
El acto, preparado por la organización “The French Will Never Forget” (los franceses nunca olvidarán) con el apoyo de las autoridades galas, sirvió para expresar el agradecimiento de Francia a las tropas estadounidenses que participaron en la Segunda Guerra Mundial.
Junto a la base de la estatua se colocaron dos grandes banderas, una francesa y otra estadounidense, mientras que una banda tocó los himnos de los dos países durante un recordatorio en el que participaron veteranos de guerra.
El acto tuvo lugar en paralelo a las celebraciones principales del 70 aniversario del desembarco aliado que hoy acogió Francia y en las que participaron 19 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el estadounidense Barack Obama.
La Estatua de la Libertad, el lugar elegido en Nueva York, simboliza desde 1886 la amistad franco-estadounidense, pues fue un regalo de París para conmemorar el centenario de la declaración de independencia de Estados Unidos y las buenas relaciones entre los dos países.