“El problema que nosotros vemos es que la Unión Europea por fuera del acuerdo construye un marco que va a interferir en el acuerdo, sobre todo para los productos agropecuarios que ellos aprobaron”, recalcó, tras su aprobación este viernes, la cual se da tras 25 años de negociaciones entre ambos bloques.
En ese sentido, alertó que el acuerdo es una cosa, la salvaguarda es otra cosa y lo que los productores siempre estuvieron discutiendo y cuestionando es su Reglamento 11/15 de supuesta preocupación ambiental, que en el fondo es una traba arancelaria para el comercio. “Son tres cosas (distintas) que están relacionadas”, apuntó.
“Si se va a respetar lo de diciembre del 2024, va a funcionar en la práctica para algunos productos y para otros no, sobre todo para los productos agropecuarios en general”, mencionó.
En ese sentido, detalló que la UE da un cupo de tantas toneladas con arancel preferencial, pero en la salvaguarda, que no se negoció y es una decisión unilateral de Europa, te cambian el acuerdo, diciéndote que si hay una oscilación de 5%, para arriba o para abajo en el volumen o los precios que se le vendieron, te pueden sacar los aranceles.
“Una cosa es el trabajo de negociaciones que generó el acuerdo y la Cancillería que estuvo muy firme, defendiendo los intereses de Paraguay, y otras son las decisiones no basadas en ciencia que se toman en Europa y van a interferir con ese acuerdo”, recalcó.
“El acuerdo no está mal, está dentro de lo razonable, se trabajó en conjunto, pero en paralelo estamos negociando con tramposos, ellos están creando mecanismos que van a interferir en el buen desempeño de ese acuerdo”, finalizó.
Por su parte, los agricultores del bloque de la Unión Europea también están en pie de guerra prácticamente en torno a la firma de este acuerdo.