21 abr. 2026

Escasez de cemento golpea por igual a obreros y constructoras

La falta de cemento pórtland afecta por igual a los jornaleros que dejan de trabajar y a las empresas constructoras, ya que estas deben pagar una multa por cada día de retraso en la entrega de la obra.

Por Miguela Lombardo<br/><br/>mlombardo@uhora.com.py<br/><br/> La realidad con la escasez del cemento afecta desde al dueño de la empresa, que tiene multas por atraso en el cumplimiento del cronograma de trabajo, cuya sanción depende del contrato, hasta a los albañiles que dejan de percibir su jornal y a los dueños de las construcciones que reciben su obras con retraso.<br/><br/>Los plazos de entrega de las obras están afectados, porque los cronogramas de todos los rubros en general de la construcción se están desplazando, y esto implica pérdida para el profesional que tiene un compromiso establecido por contrato, explica el ingeniero Eduardo Ribeiro.<br/><br/>Sin embargo, manifestó que normalmente esto depende del contrato que se firme, de acuerdo a la modalidad de trabajo que hayan adoptado. “Hay cláusulas de inconvenientes no imputables al profesional. En este caso, el cemento escapa de su responsabilidad.<br/><br/>La liberación de la importación del rubro palió un poco más este problema. En el mercado hoy se comercializa cemento de distintas procedencias y esta circulación está evitando hasta ahora que el sector de la construcción, hoy en pleno auge, pare, según lo recabado durante un recorrido por obras de la capital. <br/><br/>Melón Cementos, Minetti Plus, Yguazú y Artigas son las marcas que provienen de Chile, Brasil, Portugal y Uruguay, respectivamente, que hoy se encuentran en el mercado en cantidades que superan a la marca nacional Vallemí.<br/><br/>Para muchos, la liberación de la importación del cemento evitó un enorme perjuicio a la mano de obra nacional, porque, pese a costar más que el cemento nacional, con su adquisición se evita el perjuicio social o un menor impacto, como cuando los obreros dejan de trabajar, señaló.<br/><br/>ORGANIZACIÓN. Los responsables de la construcción o capataces se ven obligados a idear acciones para que los jornaleros no dejen de percibir sus pagas. En algunos casos, cuando se reduce la producción en donde se necesita el cemento, se organizan otras obras que no requieran este elemento, como excavaciones, desmontes, relieves. Cuando no hay cemento, se hacen otras actividades, pero, como el 90 % son labores que llevan cemento en alguna proporción, siempre se busca contar con stock de cemento.<br/><br/>PESE A IMPORTACIÓN, CONTINÚA LA ESPECULACIÓN DE COSTOS <br/><br/>Si bien fue un acierto liberar la importación de cemento por la falta de capacidad de la Industria Nacional del Cemento (INC) para cubrir la demanda del mercado, aún hay un porcentaje de influencia de especulación que no permite saber hasta qué punto es costo y hasta que punto hay especulación, manifestaron los profesionales consultados. <br/><br/> Como es un libre mercado, la demanda está insatisfecha, lo que constituye un campo propicio para la especulación. “Hay mucha demanda, la gente está desesperada por comprar cemento, entonces el precio se dispara y se vende al mejor postor”, dice Ribeiro.<br/><br/>En la variedad de cemento importado que hoy recibe el mercado, algunos se asemejan al de INC y otros tienen una diferencia, pero al final todos tienen la misma resistencia, que es lo más importante, añadió. Sin embargo, resaltó que el de Vallemí es de muy buena calidad, que lo distingue de los demás.<br/><br/>CEMENTO IMPORTADO<br/><br/>