Sobre un confortable sofá del piso 13 del edificio Ayfra con vistas al Palacio de los López, Baiardi sostiene que “es muy cómodo pensar eso de las mujeres. La sociedad está en una situación no ideal y decir eso es agresivo y le saca responsabilidad al varón que tiene tanta responsabilidad como la mujer. Es injusto que se le achaque por los problemas sociales, eso es machismo, totalmente”.
En un país en el que sobran las actitudes de prepotencia de los varones respecto a las mujeres, la violencia contra ellas es la constante. Solo desde agosto a esta parte, la cartera femenina registra un promedio de entre 600 y 1000 llamadas mensuales a la línea gratuita 137 de contención y asistencia contra la violencia hacia las mujeres que atiende casos las 24 horas, los 365 días al año.
Este flagelo que afecta a las paraguayas comúnmente se cree que se refiere solo a la violencia física, es decir, golpes; pero va más allá. La ministra asegura que la violencia sicológica y la económica es importante, por lo que se emprende una campaña de sensibilización en la que se destaca que el golpe es el punto culminante de la agresión contra las féminas.
“Se está empezando a utilizar los servicios, lo que nosotros ofrecemos es el acompañamiento sicológico y la atención judicial sin costo para las mujeres”, dice Baiardi. Las mujeres pueden acudir al Ministerio ubicado en Presidente Franco y O’leary, de 7.00 a 19.00, para que profesionales sicólogos, abogados y asistentes sociales atiendan sus casos en forma confidencial.
Para tener un diagnóstico certero de cómo está la violencia intrafamiliar en el Paraguay, el 4 de noviembre pasado se inició la primera encuesta de violencia intrafamiliar basada en género que culminará en dos semanas más.
Así como no se disponen datos ciertos sobre violencia intrafamiliar, tampoco existe una base de datos confiable sobre la situación de las mujeres paraguayas en el exterior.
“La migración paraguaya tiene rostro de mujer. Hay una preocupación sobre en manos de quién se quedan los chicos, si con los padres, abuelos o tíos. Ese es el punto en donde tendríamos que hacer un gran apoyo en el Ministerio para velar por la familia de las mujeres y facilitarle todo lo que sea relacionamiento burocrático”, se desafía Baiardi, la primera nombrada en el gabinete por el presidente Cartes.