20 may. 2026

Entre la comedia y el documental

Por Sergio Cáceres Mercado

Foto: UH Edicion Impresa

Foto: UH Edicion Impresa

caceres.sergio@gmail.com

La recreación computarizada avanza a pasos de dinosaurio. Desde aquella primera prueba en largometraje con estos animales prehistóricos que hiciera Disney queriendo emular a su compañía asociada Pixar y aprovechando la popularidad instalada por Parque Jurásico, ahora nos topamos de vuelta con los lagartos gigantes, pero esta vez ambientados y creados con lo mejor de la tecnología de animación elevada al máximo por el 3D.

Aunque aquella creación de Disney era mucho más movida y original en su trama, esta gana en exactitud en los detalles, porque está basada en la serie del mismo nombre emitida por la BBC un poco antes de que Disney estrenara su largometraje. El sabor más documental de Caminando con dinosaurios le quita algo de lo divertido, a pesar del esfuerzo del narrador por ser simpático, así como del protagonista, y de las inevitables exageraciones típicas al “humanizar” a los animales en la que caen este género.

Se optó por un narrador personificado en un ave prehistórica que cuenta la historia de un Pachyrinosaurio llamado Patchi. Seguiremos a este último desde su niñez en el nido familiar hasta su edad adulta. Este ciclo estará jalonado de conocidas elementos que uno ve en las aventuras zoológicas, incluyendo por supuesto los predadores y escenas duras para comprender como es la madre naturaleza en algunos casos.

Visualmente es un disfrute, y en general es simpática para los más pequeños y grandes. Es una buena opción familiar para estas vacaciones, porque no solo entretiene sino que también educa sobre ese siempre fascinante mundo de los lagartos gigantes que alguna vez dominaron nuestro planeta.