Las fotografías proporcionadas por el corresponsal en Encarnación, Raúl Cortese, permiten remontarse a la capital del departamento de Itapúa a principios del siglo pasado, en especial a la “Villa Baja”, como se denominaba a la zona que hoy está afectada por la crecida del río Paraná.
El avance de las aguas represadas del Paraná en el sur del país obliga a pobladores de la zona baja encarnacena a abandonar sus casas y puestos comerciales, y pese a las compensaciones de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), muchos de ellos se resisten a ser reubicados.
Años atrás, la actividad comercial en la zona baja era intensa. Ahora, el panorama es desolador debido a la inundación. La incertidumbre reina entre los afectados, porque abandonan un lugar que los mantuvo con buenos ingresos económicos y se trasladan a un sector donde, a pesar de las promesas de las autoridades de Yacyretá, no están dadas las condiciones, según habían manifestado comerciantes del lugar a ÚH.