Con más de 500 participantes de Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil, el 6° Encuentro Mundial del Gran Chaco Americano (EMCHA 2025) cerró con una declaración política y un compromiso colectivo que marca un hito en la construcción de una agenda trinacional para el desarrollo sostenible del bioma chaqueño.
Durante tres días de trabajo intenso, comunidades indígenas, organizaciones sociales, gobiernos locales, sector privado, academia y cooperación internacional debatieron propuestas concretas para transformar el modelo de desarrollo en uno más justo, inclusivo y en armonía con la naturaleza.
Los ejes centrales del encuentro giraron en torno a la gestión participativa del agua, la producción sostenible con identidad territorial, la conservación ambiental, la conectividad digital, el impacto del Corredor Bioceánico y el fortalecimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
“El agua es vida, y la soberanía hídrica es justicia”, se leyó en la declaración final, que propone avanzar hacia una gobernanza hídrica articulada entre comunidades, gobiernos y empresas, con tecnologías apropiadas y comités comunitarios como unidades organizativas.
En lo que corresponde a la producción, fue reafirmada la necesidad de “producir sin destruir”, reconociendo los servicios ambientales que brindan las comunidades guardianas del bosque. Se impulsaron modelos económicos basados en la carne de monte, la miel, la artesanía y el turismo comunitario, con trazabilidad justa y acceso equitativo a mercados.
“El Gran Chaco tiene una economía viva, colaborativa y profundamente conectada con su territorio. No es extractivismo, es producción con dignidad”, expresó Mariana Franco, Secretaria Ejecutiva de Redes Chaco Paraguay.
El proyecto del Corredor
El Chaco está a las puertas de un cambio importante con el avance del proyecto Corredor Biocénico. Esta realidad no quedó de lado durante las jornadas que fueron realizadas en Filadelfia. Hubo un especial énfasis en cómo dicho proyecto impactará en la vida de las comunidades de pueblos originarios de la región Occidental.
Las comunidades exigieron consulta previa, libre e informada en todos los tramos del proyecto, y propusieron la creación de un Fondo Indígena y Comunitario Permanente financiado con peajes e impuestos. “No queremos más espejitos. Queremos derechos, participación y respeto a nuestros territorios”, afirmó Liliana Paniagua, Secretaria Ejecutiva de Redes Chaco Argentina.
La conservación de la biodiversidad y la resiliencia climática también ocuparon un lugar central. Se propuso consolidar corredores biológicos trinacionales, restaurar suelos degradados y aplicar saberes ancestrales en la gestión ambiental. A su vez el encuentro visibilizó el rol estratégico de las mujeres, jóvenes y pueblos indígenas en la defensa del territorio.
Como mensaje final el encuentro dejó reafirmado que el Gran Chaco no se vende, no se divide, no se destruye. Se defiende, se cuida y se vive. La próxima edición se realizará en Bolivia en 2027.