El sector empresarial en pleno participó ayer de la reunión de las comisiones del Senado, donde se dictaminó sobre los polémicos proyectos de impuestos a la soja, al tabaco, al alcohol y a las bebidas azucaradas.
Los voceros del sector empresarial se sumaron a la propuesta del Ministerio de Hacienda de debatir una reforma tributaria integral en los próximos meses y dejar de lado las propuestas que figuran en el orden del día de la sesión de mañana.
Los miembros de las comisiones de Hacienda y Presupuesto, Legislación y Codificación, Justicia y Trabajo escucharon los argumentos esgrimidos por los empresarios. La reunión, que se convirtió en una especie de audiencia pública, empezó cerca de las 9.00 y terminó al mediodía.
Al término, el senador Dionisio Amarilla, quien presidió el encuentro, explicó que para los dos proyectos hay dictámenes divididos, por la aprobación y por la postergación. “Hay dictámenes encontrados, algunos están por la aprobación, otros están con la postergación y eso informaremos al pleno del jueves”, expresó Amarilla.
Participación. Asistieron los representantes de los siguientes gremios y empresas: Gustavo Volpe, titular de la Unión Industrial Paraguaya (UIP); Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP); José Berea, cabeza de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco); Daniel Vera, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro); Christian Cieplik, de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu); José Ortiz de Tabacalera del Este (Tabesa); Roberto Urbieta, titular de la Cámara de Alimentos y Bebidas (Cabe); Fernando Torres por la Cámara Paraguaya de Bebidas Alcohólicas (Capaba), entre otros.
A favor de la propuesta de subir el impuesto al tabaco, bebidas alcohólicas y azucaradas se expresaron profesionales de la medicina.
Argumentos. Los empresarios coincidieron en que antes de aprobar cualquier propuesta de aumento de impuestos es necesario “un estudio conjunto del impacto”, dijo Urbieta, del sector de bebidas.
“No es una medida dilatoria, sino que es para hacer lo mejor posible”, dijo por su parte Cieplik, representante de los supermercadistas.
Dijo que la educación tiene mucho que ver, especialmente si se pretende desalentar el consumo del cigarrillo y las bebidas.
Con respecto al impuesto a la soja, habló Cristaldo. Reiteró que un tributo así se traslada al productor. Dijo que el sector que representa no tiene problemas en discutir un impuesto a la ganancia.