12 abr. 2024

El Tribunal Supremo de EEUU anula la protección a la práctica del aborto

El fallo señala que la Constitución norteamericana “no otorga” este derecho y devuelve la autoridad para poder legislar acerca del aborto al “pueblo” y a sus “representantes electos”.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló ayer la protección a la práctica del aborto vigente en este país desde 1973, en una decisión histórica que permitirá a cada estado decidir si mantiene o prohíbe dicho procedimiento, muy cuestionado por diferentes sectores sociales y apoyado por la izquierda y el feminismo.

El fallo señala que la Constitución “no otorga” este derecho y devuelve la autoridad para poder legislar sobre el aborto al “pueblo” y a sus “representantes electos”. La decisión publicada ayer revoca tanto la sentencia conocida como Roe versus Wade, acordada hace 49 años, que protegía esta práctica en todo el país, como otra resolución de 1992, Planned Parenthood versus Casey, que reafirmaba dicha protección, pero permitía a los estados establecer regulaciones sobre el proceso.

“Es el momento de acatar la Constitución y devolver la cuestión del aborto a los representantes electos de los ciudadanos”, dice literalmente el fallo redactado por el juez Samuel Alito en una frase que ya recogía también su borrador, filtrado a los medios en mayo. La decisión salió adelante por mayoría, con 6 votos a favor –aunque con uno de ellos con una opinión separada– y 3 votos en contra.

La opinión separada es la del juez John Roberts, presidente de la Corte Suprema, quien está de acuerdo con la sentencia concreta del fallo pero no con la revocación de los precedentes asentados en Roe y Casey. “La decisión del Tribunal de revocar Roe y Casey es una fuerte sacudida al sistema legal, independientemente de cómo vean ustedes esos casos”, explicó Roberts en su opinión, en la que también asegura tener dudas sobre que se deba tratar de la misma manera la prohibición de cualquier aborto y una prohibición del aborto a partir de las 15 semanas de embarazo.

El fiscal general, Merrick Garland, recordó a los estados que pueden mantener el acceso al aborto en sus territorios y advirtió a los que quieran prohibirlo que no pueden impedir que las mujeres que quieran eliminar su embarazo se desplacen a otros sitios para hacerlo.

Estados prohíben

Kentucky, Luisiana y Dakota del Sur prohibieron la eliminación del feto del vientre materno nada más conocerse la decisión del Tribunal Supremo de anular la protección del derecho al aborto vigente desde 1973 mientras otros 23 estados lo pueden hacer en el corto plazo. Los tres estados habían aprobado con anterioridad estas leyes prohibiendo al aborto que entraron en vigor tan pronto se hizo pública la decisión del Tribunal Supremo, según el Instituto Guttmacher, dedicado a la investigación de derechos reproductivos. Los estados de Arkansas, Idaho, Misisipi, Misuri, Dakota del Norte, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah y Wyoming aprobaron leyes prohibiendo el aborto que entrarán en vigor tras la sentencia del Supremo.

El Vaticano.

La Pontificia Academia para la Vida afirmó que la decisión del Supremo que elimina la protección al aborto es una cuestión que interpela al mundo entero y que es necesario reabrir un debate sobre la protección de la vida humana en la sociedad, sobre todo de los seres humanos por nacer, y que tienen el derecho humano básico de poder hacerlo.

“El dictamen del Tribunal muestra cómo la cuestión del aborto sigue suscitando un acalorado debate. El hecho de que un gran país con una larga tradición democrática haya cambiado su posición sobre esta cuestión también interpela al mundo entero”, afirmó la Pontificia Academia.

“La protección y defensa de la vida humana no es una cuestión que pueda quedar confinada al ejercicio de los derechos individuales”, añadió.

Más contenido de esta sección
Las ventas al público en los comercios pyme de Argentina cayeron un 25,5% interanual en febrero pasado, golpeadas por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores a causa de la elevadísima inflación, y acumulan un declive del 27% en el primer bimestre del año, según un informe sectorial difundido este domingo.
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.