Guzmán Ibarra es un politólogo e investigador paraguayo, especializado en el estudio de partidos políticos, sistemas electorales y financiamiento político, quien en contacto con ÚH analizó la situación de Kattya González. La ex senadora fue destituida en febrero del 2024 y aguarda la resolución de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) sobre la acción de inconstitucionalidad presentada por dicha destitución.
Sobre el ensañamiento contra Kattya González, el analista aseveró que el caso de Kattya González es un ejemplo claro de cómo un mecanismo institucional, pensado para sancionar faltas graves en el Congreso, puede ser utilizado de manera arbitraria.
“Fue aplicado por una mayoría coyuntural que modificó las reglas del juego sobre la marcha para sancionar a la senadora. El mensaje de que, con votos, se puede estar por encima de la Constitución es peligroso y equivocado”, comentó.
Sobre la tolerancia con otros legisladores como Erico Galeano, Javier Vera (ya destituido) o Hernán Rivas señaló que la doble vara reafirma que las sanciones en el Congreso han pasado a formar parte de una lógica de disciplinamiento hacia los adversarios políticos, y no de una herramienta objetiva de control.
“Al aliado, protección; al rival, castigo. Esta aplicación facciosa va directamente contra el principio de igualdad ante la ley, que es un pilar fundamental del Estado de derecho”, refirió.
Sobre la viabilidad del retorno de González y el rol de la Corte Suprema, comentó que el retorno de Kattya González es viable si la Corte Suprema asume su rol contramayoritario.
“Aquí el meollo del asunto está en no escudarse en la doctrina de las cuestiones políticas no justiciables bajo el argumento de que se trata de un acto político del Senado. La Corte no tiene que analizar el “mérito político” de la decisión –que, de hecho, no es justiciable– ni evaluar si la senadora es buena o mala. Ese no es el punto. Lo que corresponde examinar es si se respetó el debido proceso. Si el Senado cambió las reglas del juego o vulneró el derecho a la defensa, estamos simplemente ante un acto inconstitucional. Que la Corte se pronuncie sobre eso no significa meterse en política; significa ejercer el control constitucional y activar la rendición de cuentas horizontal que caracteriza a toda democracia institucional. Y, al mismo tiempo, la Corte haría algo que considero de central importancia: Recordarle al Senado y a todos que ninguna mayoría circunstancial puede estar por encima de la Constitución”, comentó.
El analista descartó que otros senadores retornen si González vuelve al Senado.
- Lo que corresponde examinar es si se respetó el debido proceso. Si el Senado cambió las reglas. Guzmán Ibarra, politólogo.