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El secuestro de Martí y Arrom "fue un show" con el que "casi se salieron con la suya", alega comisario

El comisario retirado Saturnino Antonio Gamarra dijo que jamás existió el supuesto secuestro de Anuncio Martí y Juan Arrom, exiliados actualmente en Finlandia y considerados secuestradores de María Edith Bordón viuda de Debernardi.

"Jamás existió el supuesto secuestro del que ellos hablan. Pasado mañana van a hacer 20 años de la liberación de María Edith Bordón viuda de Debernardi, secuestrada durante 63 días por ellos", sostiene con firmeza el comisario retirado Saturnino Gamarra, quien fue mano derecha del comisario Roberto González Cuquejo, principal responsable de la investigación del secuestro de María Edith Bordón viuda de Debernardi.

"Fue un show, una actuación teatral que hicieron ahí, y que sí les sirvió porque desviaron totalmente la atención y casi se salieron con la suya", opinó.

Sin embargo, para Gamarra quedó comprobado que el grupo de exiliados no solo instaló el secuestro, sino también que "instalaron el terror, el asesinato y es el causante del dolor de muchas familias".

Alegó que María Edith Bordón viuda de Debernardi fue secuestrada por el grupo dirigido por Arrom y Martí, un 16 de noviembre del año 2001 y después de darse el rescate, la liberaron 63 días después, el 19 de enero en horas de la madrugada.

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"A pesar de los 20 años, ellos van a seguir manteniendo esa versión o queriendo sostener una mentira. El caso que supuestamente ellos denunciaron llegó a todas las instancias, inclusive a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y Paraguay ganó eso, siendo la primera vez que un Estado sale airoso en un proceso internacional de este tipo. Eso es resultado de que todas las pruebas y las evidencias respaldan la versión del Estado", explicó el comisario retirado.

Dijo que con el tiempo ya olvidó algunos detalles, pero recuerda que en esa época de la que "ellos hablan en que fueron capturados y torturados, realmente estaban prófugos, y que eran intensamente buscados por la Policía y la Fiscalía".

Al respecto, Gamarra mencionó que ya antes de la liberación de María Edith, los hoy exiliados Arrom y Martí fueron identificados en su momento y se había pedido la captura al Ministerio Público.

"Apareció un señor de nombre Marcos Álvarez, quien manifestó que le habían dejado un dinero en custodia y a raíz de eso, ellos fueron descubiertos, la gavilla completa. Justamente yo encabecé los procedimientos. Fuimos los que más trabajamos en el caso hasta que aparecieron. Estaban prófugos y se los vio por Vallemí, Concepción", relató.

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Otro dato que dio el ex jefe policial es que en esa época en que supuestamente estaban secuestrados "uno de ellos –ya no recuerdo quien, si fue Arrom o Martí–, denunció a una comisaría que se le había extraviado un registro de conducir y fue en una comisaría de Itá. Entonces, mal podrían decir que estaban secuestrados. Después, ellos dijeron que fue un invento de la Policía".

Además, recordó que hay llamadas que ubicaron a los supuestos secuestrados en la zona de Concepción, y que coincidentemente, desde el 2008 el resto de la gavilla convirtió este departamento en su zona de influencia.

"Ese día inventaron un show con gente de su entorno. Yo me enteré de esa situación por los medios de comunicación. Incluso, unos colegas que intentaron detenerlos realmente fueron repelidos por una turba. Según recuerdo, ellos se refugiaron en un centro médico", indicó.

Arrom, Martí y Víctor Colmán, actualmente se encuentran exiliados en Finlandia, aunque antes estuvieron en Brasil y Uruguay. Desde hace 20 años son considerados prófugos de la Justicia paraguaya y se los acusa del secuestro de María Edith Bordón de Debernardi, ocurrido el 16 de noviembre de 2001, en el parque Ñu Guasu de la ciudad de Luque, Departamento Central.

En una entrevista concedida a EFE, Anuncio Martí negó las acusaciones y consideró que su supuesta implicancia en el secuestro fue un montaje del Gobierno paraguayo para criminalizar y estigmatizar la lucha de los movimientos de izquierda por la democracia en su país.

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