El sector de la producción lechera cerró el 2025 con resultados positivos en términos económicos, aunque con un crecimiento productivo moderado, estimado en torno al 4% con relación al año anterior, según afirmó Erno Becker, presidente de la Cámara Paraguaya de Industrias Lácteas (Capainlac).
Becker explicó que la producción de leche se mantuvo relativamente estable en los últimos tres años y que si bien el crecimiento no fue el esperado, el desempeño financiero del sector fue satisfactorio. “Fue un año bueno en lo económico. Los precios se mantuvieron estables y no hubo reclamos por aumentos excesivos, lo que fue comprendido por el consumidor”, afirmó.
El titular de Capainlac indicó que las exportaciones de leche fueron menores debido a los bajos precios internacionales, lo que llevó a priorizar el mercado interno.
En ese contexto, destacó que se logró sustituir en gran medida el contrabando y algunas importaciones provenientes de Argentina, fortaleciendo la colocación de productos nacionales.
Exportación. Brasil continúa siendo el principal destino de los productos lácteos paraguayos, especialmente de la leche en polvo, aunque Becker recordó que se trata de un mercado muy diverso, con estados deficitarios y otros excedentarios.
Además, mencionó exportaciones menores a Medio Oriente, como Arabia Saudita y Turquía, principalmente de manteca y otros derivados.
Respecto a la posibilidad de ampliar mercados, el presidente de Capainlac se mostró optimista y mencionó a Taiwán como un destino con potencial. Indicó que actualmente se encuentran en etapa de supervisión y trabajo técnico, con apoyo de la Embajada, especialmente en lo relacionado a certificaciones de calidad, trazabilidad y huella de carbono. No obstante, aclaró que por ahora no se registran exportaciones de lácteos a ese mercado. “Hoy el precio internacional de la leche es muy bajo. El que exporta lo hace por necesidad, para colocar excedentes, no precisamente para ganar dinero”, sostuvo.
En cuanto al consumo interno, Becker estimó que el consumo per cápita ronda entre 135 y 140 litros por persona al año, considerando leche y derivados convertidos a litros. Señaló que el nivel óptimo debería ubicarse cerca de los 180 litros, por lo que aún existe margen de crecimiento en el mercado local.