LA 20 LA VENCIDA. Se cumplieron 42 años de la gesta. Durante 19 ediciones, la Libertadores no fue levantada por equipo que no fuera argentino, brasileño o uruguayo. “Para nosotros fue espectacular; sobre todo, porque en su momento nadie lo creía, pero nosotros sí”, asevera.
En la previa, ya en la capital argentina, Cubilla desconfiaba de todo. “No podíamos comer ni agarrar nada que nos dieran en el hotel. La merienda y el desayuno comprábamos nosotros y para el almuerzo salíamos en grupo de cuatro jugadores, nos subíamos a un taxi y buscábamos un lugar. La gente nos escuchaba hablar guaraní y nos decía: ‘Para qué vinieron de Paraguay, si van a perder’. No sabían que éramos los jugadores”, cuenta. “Más nos tocó cuando el técnico (de Boca, Toto Lorenzo) dijo que éramos muertos de hambre. Éramos pobres, es cierto, pero no tanto”, ríe.
¿Cuál fue la clave de la consagración? “Yo tengo la película clara. Cuando empezamos a ganar en el torneo, nos llenamos de confianza. Éramos un equipo de ganadores. Todos nos considerábamos titulares. Éramos solidarios y no había ninguna competencia insana. Éver y yo llevamos esa experiencia al 90”, cierra, porque esa es otra parte de la historia. Con Guasch como capitán.
El más joven de la gesta de 1979, Jorge Guasch, rememora conquista.
“Éramos un equipo de ganadores”, dice el iteño 42 años después.
LA CIFRA
83,3
fue el porcentaje de puntos obtenido por Olimpia en 1979, el más alto de las ediciones en las que levantó el trofeo.