“Las máquinas son herramientas, no personas”, dijo en un discurso a expertos de la industria reunidos en el Vaticano para un diálogo sobre esta tecnología y la responsabilidad de la comunidad científica y las instituciones públicas.
“Las llamadas inteligencias artificiales no atraviesan experiencias, no poseen un cuerpo, no sienten alegría ni dolor, no maduran a través de las relaciones y no saben desde dentro qué significan el amor, el trabajo, la amistad o la responsabilidad”, afirmó.
El debate sobre los riesgos de la tecnología se ha intensificado en los últimos meses, alimentado por incidentes en los que los sistemas tomaron acciones no autorizadas o por advertencias apocalípticas de profesionales del sector.
El pontífice peruano-estadounidense, de 71 años, ha defendido en repetidas ocasiones la necesidad de garantizar que la IA se utilice de manera ética.
Puede leer: La inteligencia artificial y el fenómeno de la descarga cognitiva
En su primera encíclica “Magnífica Humanitas”, publicada en mayo, el jefe de la Iglesia católica hizo un llamado a “desarmar” la IA para “impedir que domine al ser humano”.
En la reunión en el Vaticano, León aseguró que el futuro de la IA “no está predeterminado” y que los seres humanos tienen “la responsabilidad de orientar, modificar y, cuando sea necesario, rechazar sus aplicaciones”.
“Hoy en día, algunos proponen otorgarle derechos a estos sistemas, o incluso una identidad legal”, subrayó el pontífice.
Pero esta perspectiva corre el riesgo de “ocultar la responsabilidad humana y dejar a quienes sufren daños enfrentándose a una entidad sin rostro”, agregó.
Fuente: AFP.