Durante el rezo del Ángelus, el papa explicó la parábola de la viuda que suplica sin pausa al juez para conseguir Justicia y entonces puso el ejemplo de tantas madres que luchan por sus hijos.
“Pienso en tantas mujeres, en todas las mujeres que rezan y que no se cansan nunca y que son testimonio de fe, valor y de modelo de oración”, agregó el pontífice argentino.
El papa recordó que hoy se celebra en Argentina la fiesta de la madre y exclamó: “mando un saludo a todas las madres de mi tierra”.
Bergoglio también expresó su cercanía hoy “a todos los misioneros y misioneras que trabajan tanto sin hacer ruido y dan la vida”.
El papa recordó a la italiana Afra Martinelli, “que durante tantos años trabajó en Nigeria y fue asesinada hace algunos días durante un robo”, y a Stefano Sándor, “que ayer fue proclamado beato en Budapest y que afrontó la persecución con valor y fue asesinado a los 39 años”.