El operativo militar de México que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue el resultado de un proceso de inteligencia “muy complicado” en el que, según el Gobierno mexicano, se contó con información proporcionada por EEUU.
Tras meses de seguimiento, el pasado viernes se logró ubicar al fugitivo en una propiedad en el poblado de Tapalpa, en el estado occidental de Jalisco.
La inteligencia militar identificó además a una de sus parejas sentimentales en el lugar, quien abandonó el complejo un día antes del operativo, mientras El Mencho permaneció con su equipo de seguridad. En ese momento se decide ejecutar la operación.
El Ejército mexicano, con participación de la Guardia Nacional y fuerzas especiales, lanzaron la ofensiva que contó con apoyo aéreo de seis helicópteros y varios aviones.
Al detectar la presencia militar, el grupo armado que acompañaba al líder del CJNG abrió fuego en un ataque calificado como “muy violento”, que fue repelido por las fuerzas mexicanas. Ocho presuntos integrantes del grupo criminal murieron y tres militares resultaron heridos.
Después del primer intercambio de disparos, el capo del narcotráfico y su círculo de seguridad huyeron hasta una zona boscosa, donde se ocultaron entre la maleza. Los efectivos militares los ubican y establecen un cerco para que no puedan salir. Al verse acorralados vuelven a abrir fuego, en una agresión en la que se vio afectado un helicóptero del Ejército.
Finalmente, y tras un fuerte cruce de disparos, hieren a El Mencho y a dos de sus escoltas.
Tras arrestar al líder del CJNG, lo trasladaron a un centro médico en Morelia, pero fallece antes de llegar. EFE