De origen suizo, Aubry destacó no obstante que podría referirse al mercado latinoamericano y sus características, luego de haber recorrido casi todos los países en su función, y haber incluso promocionado a ejecutivos que habían empezado de cero, y que ahora están en cargos más elevados que el suyo.
“Si uno es capaz de ser humilde como huésped en el país donde le toca liderar, se solucionan muchos problemas; ya que hoy muchos líderes no escuchan y solo mandan. No puede desenvolverse así actualmente el liderazgo”, destacó.
De los 35 años en la compañía citada, los últimos 11 periodos le tocó a Aubry estar en Argentina, cuyo mercado fue catalogado como difícil por la coyuntura que envuelve actualmente al vecino país, “pero tengo ganas de que las cosas funcionen, de todos modos; y de hacer crecer a la compañía, además de ganar markeshare”, destacó.
“Haber llegado a Nestlé fue porque me había motivado con los valores de la empresa, con una dimensión internacional muy grande y una reputación, con lo que comparto”, manifestó Aubry, quien se ubicó en la generación llamada baby boomer, caracterizando esa época como muy distinta a la actual, mientras que actualmente dijo notar que las nuevas generaciones están empujándoles y sacándoles de su zona de confort, lo cual resulta muy positivo porque también invita a que los más experimentados aporten sus experiencias para que los jóvenes aprendan sobre liderazgo.
“La gran diferencia entre las generaciones es que los cambios ahora son mucho más rápidos, e incluso los de la década del 90 ya vienen con gran aceleración. Nuestra generación, no obstante, fue capaz de acostumbrarse a la tecnología”, agregó.