A pocas semanas de la temporada de mayor consumo, la sidra vuelve a ocupar un lugar protagónico en las celebraciones de miles de familias paraguayas. Detrás de cada botella, sin embargo, existe una cadena de valor mucho más amplia de lo que parece. Sidra Preferida, una de las marcas con mayor presencia en el país, explica cómo funciona este engranaje que activa empleo, logística, servicios y oportunidades para pequeñas y medianas empresas.
Del origen al consumidor
Aunque sidra Preferida no se produce localmente, la cadena comienza en bodegas especializadas del exterior, donde se seleccionan manzanas, se fermentan y se embotella bajo estrictos estándares de calidad. Desde allí, los pallets viajan por vía marítima hacia puertos regionales que abastecen a Paraguay y, finalmente, ingresan por frontera terrestre, donde pasan por procesos aduaneros, certificaciones y controles.
Una vez liberada, la sidra llega a centros logísticos nacionales desde donde se distribuye a mayoristas, autoservicios, supermercados, minimercados y comercios tradicionales. El último eslabón lo conforman las cadenas de supermercados, bodegas y licorerías, que concentran la mayor rotación entre noviembre y diciembre.
Fuentes de trabajo
La cadena de valor local de sidra Preferida involucra a una amplia red de actores: el importador oficial, centros de distribución mayorista, supermercados, bodegas, licorerías y agencias de marketing y trade marketing. En total, alrededor de 300 personas trabajan de manera directa e indirecta en la operación de la marca en Paraguay, entre logística, administración, ventas, promoción y servicios complementarios.
Pico de demanda
Para responder al consumo estacional, que alcanza su punto máximo en diciembre, la empresa activa un plan logístico de tres meses. Entre septiembre y noviembre, se incrementan las importaciones y se asegura un stock de seguridad para evitar quiebres.
Los depósitos habilitan turnos extendidos, se refuerza la flota con camiones y servicios tercerizados, y se desarrolla un plan de abastecimiento por zonas, priorizando Asunción, Central, Alto Paraná e Itapúa. A la par, se coordinan reposiciones especiales y exhibiciones estratégicas con los supermercados.
Generación de oportunidades
El impacto laboral aumenta en los meses clave. Solo en noviembre y diciembre, la cadena puede ampliar su capacidad operativa entre 20% y 40% con empleos temporales. Se incorporan promotores, degustadores, repositores adicionales, choferes y ayudantes de distribución, equipos para armado de exhibiciones y personal de activaciones y eventos, dinamizando el mercado laboral en la etapa festiva.
Motor para Pymes
Sidra Preferida también genera oportunidades para pequeñas y medianas empresas que forman parte de su red. Trabaja con distribuidores regionales, contrata agencias de activación y diseño, compra a proveedores locales materiales promocionales y brinda capacitaciones en trade marketing a comercios y bodegas. Para el canal tradicional, el movimiento estacional de diciembre representa un impulso clave en ventas.
Proyección
El sector de sidras importadas aporta al país a través de divisas, empleo, dinamización del retail y movimiento en logística y servicios de marketing. De cara a los próximos años, Sidra Preferida proyecta crecer entre 8% y 12% anual, impulsando su presencia en supermercados, ampliando el portafolio con nuevas variedades y fortaleciendo su distribución en el interior del país.
La sidra es más que un símbolo de brindis. Es un rubro que moviliza una cadena de valor compleja y diversa, que se activa con fuerza cada fin de año y que sostiene a cientos de familias paraguayas en sus distintos eslabones. Sidra Preferida es parte de esa historia que, botella tras botella, llega a las manos del consumidor para acompañar celebraciones y mover la economía en uno de los momentos más importantes del calendario.