La derecha obtuvo 90 de los 179 escaños del Parlamento danés, por lo que no necesitó el apoyo de ninguno de los cuatro mandatos que eligen los territorios autónomos de Groenlandia y las Islas Feroe, como indicaban sin embargo los sondeos a pie de urna.
El Partido Socialdemócrata fue la fuerza más votada con el 26,3 % y 47 escaños, una subida de 1,5 puntos y 3 mandatos.
El ultraconservador Partido Popular Danés le siguió con el 21,1 % y 37, frente al 12,3 % y 22 diputados en 2011.
El Partido Liberal de Lars Løkke Rasmussen, probable primer ministro, pasó del 26,7 % y 47 escaños al 19,5 % y 34.
La rojiverde Lista Unitaria subió a la cuarta posición con el 7,8 % (6,7 %) y 14 mandatos, dos más.
Alianza Liberal subió dos puntos y medio y cuatro diputados hasta el 7,5 % y 13 mandatos.
La nueva formación ecologista de centro La Alternativa entró en el Parlamento con el 4,8 % y 9 diputados.
Los aliados en el gobierno de los socialdemócratas, los social liberales y los socialistas populares, que dejaron el Ejecutivo a mitad de legislatura, experimentaron acusados descensos: los primeros cayeron al 4,6 % (9,5 %) y 8 escaños (17); los otros, al 4,2 % (9,2 %) y 7 (16).
El Partido Conservador continuó su caída de la última década bajando al 3,4 % (4,9 %) y 6 escaños (8).
La participación fue del 85,8 %, casi dos puntos inferior a la registrada en 2011.