15 jul 2026

El edificio de la tragedia de TAM es dinamitado

AFP-EFE-AP
São Paulo
Las autoridades brasileñas demolieron ayer el edificio contra el que se estrelló un avión el pasado 17 de julio, en las inmediaciones del aeropuerto de São Paulo, provocando la muerte de 200 personas.
La aerolínea TAM, propietaria del edificio y del Airbus A320, donó el terreno a las autoridades de la ciudad.
La Alcaldía había indicado su intención de construir una plaza memorial para las víctimas.
Tres segundos y 75 kilos de explosivos en 300 puntos del edificio fueron suficientes para llevar el edificio de tres plantas al suelo, a las 18H30 GMT, en medio de una gran nube de polvo y la mirada de numerosos curiosos y empleados de la compañía.
En los alrededores fue desviado el tránsito, se evacuaron los edificios próximos, donde viven unas 600 personas, y el aeropuerto dejó de operar por aproximadamente una hora y media.
“La demolición cierra una etapa de este proceso tan doloroso. Regresa ahora la tristeza de aquella noche”, dijo el gobernador socialdemócrata de São Paulo, José Serra.
El gobernador insistió en que debe ser construida “una pista de escape (en el aeropuerto de Congonhas junto al que ocurrió el accidente, porque) independientemente de las causas del accidente, la falta de esa pista es lo que precipitó la tragedia”.
El Airbus A320 de TAM intentó aterrizar el 17 de julio en ese aeropuerto, en plena ciudad, sin conseguir reducir la velocidad, y acabó cruzando a poca altura una gran avenida y estrellándose contra un edificio de la aerolínea, provocando la muerte de 200
personas.

MILLONARIA INVERSIÓN EN AEROPUERTOS. En tanto, el Gobierno brasileño informó ayer que invertirá 350 millones de reales (unos 175 millones de dólares) en mejoras que requieren ocho de los grandes aeropuertos del país.
Según una nota oficial, el dinero será destinado fundamentalmente a los aeropuertos de Congonhas y Cumbica (en São Paulo), Santos Dumont (en Río de Janeiro), Vitoria, Goiania, Brasilia, Macapá y Salvador.
La decisión está enmarcada en un plan diseñado para poner fin a una crisis aeroportuaria que comenzó en septiembre pasado, después del accidente sufrido por un avión de la aerolínea Gol en el que 154 personas perdieron la vida, y se agravó con el reciente desastre de TAM.
“El Gobierno considera esas inversiones como algo imprescindible para evitar toda limitación de tráfico en los aeropuertos, que en los últimos años han tenido una demanda creciente”, añade la nota.
El ministro de Defensa, Nelson Jobim, explicó que uno de los objetivos de esa inversión serán las pistas de aterrizaje, pues muchas de ellas requieren obras de mantenimiento.
Según informaciones publicadas ayer por la prensa local, los únicos grandes aeropuertos brasileños que no precisan de obras en sus pistas de aterrizaje son los de Brasilia y Belo Horizonte.

Lula mantiene tasa de popularidad pese a la grave crisis aeroportuaria
La tasa de aprobación del presidente Lula da Silva no fue afectada por el mayor accidente aéreo en la historia del país ni por el caos subsiguiente que causó críticas al Gobierno. El 48% de los brasileños consideran que el Gobierno de Da Silva es bueno o muy bueno, el mismo porcentaje registrado un mes antes del accidente, dijo Datafolha en una encuesta publicada en el diario Folha de São Paulo. El 15% de los entrevistados dijeron que el gobierno de Da Silva es malo o terrible, solamente 1% más que la encuesta de marzo. El mandatario inició ayer una gira que lo llevará a México, Honduras, Nicaragua, Jamaica y Panamá.