29 may. 2026

El desorden avanza en las veredas de Encarnación, Capital del Turismo

Las aceras, en muchos casos, se utilizan como extensión de la propiedad privada, invadiendo con mercaderías, vehículos estacionados o cambiando su estructura, en detrimento de numerosos peatones.

Infracción.  Sobre Constitución casi Carlos A. López, la vereda es solo para las motos.

Infracción. Sobre Constitución casi Carlos A. López, la vereda es solo para las motos.

Por Raúl Cortese

ENCARNACIÓN

Las ordenanzas que reglamentan la utilización de las aceras en la capital itapuense, así como el estacionamiento vehicular, parecieran ser letra muerta a la hora de hacer cumplir las normas, que tienen como fin el ordenamiento del diario vivir de la ciudadanía y de sus numerosos visitantes circunstanciales.

Las autoridades de la ciudad de Encarnación, que surge como la nueva Capital del Turismo del país, tendrán que solucionar urgentemente los problemas diarios que entorpecen el desenvolvimiento cotidiano de los peatones, como si el transeúnte fuera el que menos derecho posee.

El peatón no es tenido en cuenta en Encarnación debido a la ausencia de control; los funcionarios de la dependencia de Tránsito de la Municipalidad hacen la vista gorda, permitiendo que las motocicletas estacionen sobre las veredas de los locales comerciales y los edificios de las firmas telefónicas.

Esta ocupación provoca que solamente exista espacio para que una sola persona camine por la acera.

Sin embargo, en otros sitios, los cepos municipales están listos para ser colocados por el curioso celo y empeño que las autoridades demuestran, sin ser similar esta actitud en los lugares anteriormente nombrados.

no respetan ordenanza. Los propietarios de locales comerciales prácticamente se adueñan de las veredas y colocan desde hace mucho tiempo sus mercaderías en las aceras, sin guardar ningún tipo de respeto al peatón, y a la Ordenanza N° 240/2014, “por la cual se regulan los trabajos y actividades en espacios públicos de la ciudad de Encarnación”, que es prácticamente un elemento decorativo.

Los vehículos estacionan frente a sitios en donde la acera tiene rampas para permitir que la gente con capacidades diferentes pueda circular por ese lugar.

Pero, irónicamente, y en la mayoría de los casos, en la acera de enfrente no existe un declive similar por donde esa misma persona pueda volver a subir a la vereda. Se construye sobre la acera y se modifica el libre tránsito, lo cual está prohibido, pero tampoco no se interviene.

rodados sobre la vereda. Los vehículos estacionan sobre las veredas y allí amanecen, y siempre son los mismos lugares y propietarios; en este caso, tampoco se interviene.

Las veredas muchas se utilizan como la extensión de la propiedad privada, invadiendo con mercaderías, vehículos o modificando su estructura, en detrimento del ciudadano común.

Urge el ordenamiento por parte de la Municipalidad, ante la llegada de un elevado número de turistas que no se han de llevar una buena impresión con situaciones que se podrían corregir de manera ordenada y oportuna.

Muchos ciudadanos deben de abandonar la acera para continuar caminando y poner en peligro su vida transitando por la capa asfáltica.

Se intervienen las veredas con construcciones que entorpecen el libre tránsito, se estaciona mal, en algunos sitios este comportamiento se transformó en una verdadera costumbre y nunca se ven colocados los cepos, como en otros lugares, donde pareciera ser que las autoridades están a la pesca para sancionar a los infractores.