23 jun. 2026

“El desarrollo inmobiliario precisa de mayor infraestructura y más créditos”

El empresario analiza el auge de la construcción en Asunción y Central, la inversión extranjera, la mejora de la infraestructura urbana y los mecanismos para que más paraguayos accedan a la vivienda propia.

Ernesto Figueredo_Foto_68074573.jpg

Desarrollador. Ernesto Figueredo impulsa proyectos de desarrollo inmobiliario desde Raíces Real Estate.

Gentileza.

rosaliaciciolli@gmail.

El sector inmobiliario se convirtió en los últimos años en uno de los motores de la economía paraguaya, con el crecimiento de la construcción de edificios, barrios residenciales y desarrollos urbanos, que transformaron el paisaje de Asunción y del área metropolitana. A este fenómeno se suma la llegada de inversores extranjeros atraídos por la estabilidad económica del país y las oportunidades de negocio que ofrece el mercado local. Para Ernesto Figueredo, presidente de Raíces Real Estate, el proceso recién comienza y aún existe un amplio margen para seguir creciendo. Sin embargo, sostiene que este desarrollo debe ir acompañado de una adecuada planificación urbana, inversiones en infraestructura y políticas públicas que permitan ampliar el acceso a la vivienda. En esta entrevista, el ejecutivo comparte su visión sobre el presente y el futuro del sector.

–¿Cómo observa la evolución actual del mercado inmobiliario en Paraguay, sobre todo en el área metropolitana de Asunción?

–Paraguay viene atravesando un proceso de crecimiento inmobiliario sostenido desde hace unos 15 años, aunque en los últimos tiempos ese crecimiento se aceleró de manera muy importante. Hoy vemos una dinámica que no solo se concentra en Asunción, sino que se expandió hacia el área metropolitana. En la capital existen más de 1.200 edificios aprobados, lo que demuestra la magnitud del desarrollo que está experimentando el sector. Sin embargo, el fenómeno ya no es exclusivo de Asunción, ciudades como Luque, Mariano Roque Alonso y Limpio están registrando una fuerte expansión urbana, con nuevos proyectos residenciales, desarrollos comerciales e incluso instalaciones industriales. Limpio, por ejemplo, fue identificada por el último censo como la ciudad que más creció en términos de población en Paraguay. Esto refleja una transformación demográfica muy importante que inevitablemente genera nuevas necesidades habitacionales y de infraestructura. Además, estamos observando una nueva ola de migración empresarial y de llegada de inversores extranjeros. Herramientas como el Investor Pass impulsado por el Ministerio de Industria y Comercio facilitan los procesos para quienes desean establecerse en el país y realizar inversiones. Todo esto contribuye a fortalecer la demanda y explica por qué el sector de la construcción viene creciendo a tasas cercanas al 12%, por encima de gran parte de la economía.

–¿Qué papel está desempeñando la inversión extranjera dentro de este crecimiento?

–La inversión extranjera es hoy uno de los factores más importantes para sostener el ritmo de expansión que está experimentando el sector inmobiliario paraguayo. Por el tamaño del mercado local, sería muy difícil mantener este nivel de crecimiento dependiendo exclusivamente de la demanda interna. Por eso es tan importante la llegada de capital extranjero. Muchos de estos inversores adquieren departamentos o inmuebles como instrumentos de inversión y posteriormente los destinan al alquiler. Esto genera un efecto muy positivo para el mercado porque aumenta la oferta disponible. Esa competencia favorece la calidad de los inmuebles, incentiva mejores servicios y contribuye a una mayor competitividad de precios. En definitiva, la inversión extranjera no solamente beneficia a los desarrolladores, sino que también termina generando ventajas para quienes buscan alquilar o acceder a una vivienda en mejores condiciones.

–¿Cómo se puede compatibilizar el desarrollo inmobiliario con la protección del medio ambiente?

–Existe la percepción de que desarrollo inmobiliario y sostenibilidad son conceptos opuestos, pero nosotros creemos que deben avanzar juntos. Cuando analizamos un proyecto, no solamente evaluamos su rentabilidad económica, también estudiamos aspectos como el riesgo de inundaciones, el comportamiento hídrico de la zona, la biodiversidad existente y las necesidades ambientales de la comunidad donde se desarrollará el emprendimiento. Creemos además que los municipios tienen una enorme responsabilidad en este proceso, pues es fundamental que actualicen sus planes de ordenamiento territorial y que trabajen de manera coordinada con el sector privado para establecer reglas claras y previsibles. También estamos impulsando programas de reforestación con especies nativas. Siempre digo que un lote con árboles tiene mucho más valor que uno sin árboles Desde una perspectiva inmobiliaria, la presencia de vegetación genera valor económico, mejora la calidad de vida y aumenta el atractivo de los proyectos.

–¿Cuál cree que es el potencial de crecimiento del sector inmobiliario paraguayo en los próximos años?

–El potencial sigue siendo enorme. Cuando observamos mercados más desarrollados, como los de Estados Unidos o Europa, vemos que Paraguay todavía se encuentra en una etapa incipiente de desarrollo inmobiliario. Cuanta más inversión exista, más empleo se genere y más crezca el país, mayores serán las oportunidades para el desarrollo urbano. Además, las nuevas generaciones tienen hábitos y preferencias diferentes a las de décadas anteriores. Antes muchas familias aspiraban a vivir toda la vida en una misma casa. Hoy las personas buscan flexibilidad, nuevas experiencias y opciones que se adapten a distintas etapas de su vida. Eso obliga al mercado a ofrecer una mayor diversidad de productos, desde departamentos urbanos hasta barrios cerrados, desarrollos mixtos y nuevas modalidades de vivienda. Sin embargo, para aprovechar plenamente ese potencial es necesario fortalecer la coordinación público y privada, en temas como infraestructura, movilidad urbana, gestión hídrica y adaptación al cambio climático.

–¿Qué indicadores muestran que Paraguay se está convirtiendo en un destino atractivo para los inversores internacionales?

–Uno de los datos más contundentes es el crecimiento superior al 60% registrado en las solicitudes de residencia permanente y temporal de inversores entre el primer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026. Ese aumento demuestra que Paraguay está captando la atención de personas que encuentran aquí mejores condiciones para invertir y desarrollar negocios que en sus países de origen. Ahora el desafío consiste en acompañar esa demanda con infraestructura adecuada y una planificación urbana que permita absorber el crecimiento de manera ordenada.

–Usted mencionó en varias ocasiones la necesidad de mejorar la infraestructura urbana. ¿Qué aspectos considera prioritarios?

–Sin duda, la transformación del sistema de transporte urbano y metropolitano es una de las grandes asignaturas pendientes del país. No podemos seguir dependiendo exclusivamente del automóvil particular como principal medio de movilidad. Esa situación genera congestión, contaminación, mayores costos para las familias y una menor calidad de vida. En las ciudades más avanzadas del mundo la prioridad está puesta en el peatón, la bicicleta y un sistema de transporte público eficiente y de calidad. Paraguay necesita avanzar hacia un sistema de transporte moderno que mejore la movilidad, y que tenga un impacto directo sobre el desarrollo urbano, la productividad y mejores inversiones inmobiliarias.

–¿Qué hace falta para que más paraguayos puedan acceder a una vivienda propia de calidad?

–La principal herramienta es el financiamiento. En los últimos años Paraguay avanzó con programas impulsados por la Agencia Financiera de Desarrollo y otras iniciativas públicas que hoy comienzan a mostrar resultados concretos. Sin embargo, todavía existe margen para fortalecer estos mecanismos y ampliar el acceso al crédito hipotecario. Es importante que el Banco Central continúe generando incentivos que permitan a los bancos asumir menores riesgos y otorgar financiamiento de manera más ágil. Además, la incorporación de nuevas tecnologías e inteligencia artificial puede contribuir a simplificar procesos que hoy siguen siendo demasiado largos. En algunos casos, una operación hipotecaria puede tardar entre 90 y 120 días. La meta debe ser reducir esos plazos y facilitar el acceso al crédito. Cuando una persona cuenta con una financiación aprobada tiene mayor poder de decisión para elegir entre una oferta cada vez más amplia de proyectos inmobiliarios.

“Cuando analizamos un proyecto, evaluamos su rentabilidad económica y los riesgos como inundaciones, el comportamiento hídrico, la biodiversidad existente y las necesidades ambientales”.

“La transformación del sistema de transporte urbano y metropolitano es una de las grandes asignaturas pendientes del país. No podemos seguir dependiendo del automóvil para movilizarnos”.

Más contenido de esta sección
RECAUDACIÓN. Se estima que los ingresos incluso pueden llegar a USD 700 millones más con plan.
LIMITACIONES. Óscar Orué aseguró que ya no se prevé imponer plazos, sino límites a las reservas.
CAMBIO. Aunque el dólar cayó a G. 6.290, el BCP descarta intervenir el mercado cambiario.