Desde las aulas vacías dando clases a través de aplicaciones, hoy los profesores recuerdan su día, otro año nuevamente en el contexto pandémico.
Romina Torres Duarte, una docente de nivel inicial de la Escuela Básica Carlos Antonio López, de Loma Pytã, posee la vocación de enseñar, pese a las limitaciones que se le presentan en la modalidad virtual; diariamente se ingenia para impartir clases a sus alumnos del jardín.
Como todos los docentes del país, Romina además tuvo que aprender a lidiar con la tecnología, así como tener mucha paciencia con las plataformas en línea del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
Esta modalidad representa para Romi un verdadero desafío, aprender a usar nuevas aplicaciones, actualizarse en tecnología, pero sin dificultar las realidades de sus alumnos. “Dar clases en línea se hace imposible cuando en una casa de seis integrantes hay un solo celular, es por eso que envío videos explicativos, imágenes didácticas, audios interactivos y mensajes detallados de las tareas a realizar”, comenta la docente.
Según expresa, los niños merecen lo mejor de cada profesor, es por ello que busca alternativas para que sus enseñanzas lleguen de lleno a los pequeños, que en su mayoría rondan los cuatro años.
Otro reto que enfrenta esta maestra es enseñar el nivel inicial a través de la pantalla. “Los niños más pequeños necesitan contención y por eso es más complicado el trabajo. Los peques me conocen solo por videos, audios y fotos, y cuando van a la escuela a entregar sus trabajos, van directamente a querer abrazarme, les tengo que poner el puño para el saludo Covid y se quedan mirándome sin saber qué pasa”, relata.
La maestra espera mayor compromiso de parte de todos los agentes educativos, además de oportunidades para los niños y mejores infraestructuras en las escuelas.