30 may. 2026

El azúcar ilegal amarga la vida a dos mil familias en Central

La azucarera de Guarambaré paralizó su actividad por varios días y dejó de comprar caña dulce por la competencia del azúcar de contrabando. Los productores admiten el peligro de un estallido social.

Por Gustavo R. García
GUARAMBARÉ
Más de 2.000 familias de Nueva Italia, Villeta, Guarambaré y otras localidades de Central que cultivan caña dulce y más de 300 obreros que trabajan en el ingenio azucarero de Guarambaré corren riesgos de quedar sin sustento por el contrabando de azúcar. Es que la fábrica tuvo que parar las máquinas, no comprar más materias primas y pagar menos por cada tonelada de la caña dulce para poder sobrevivir a la situación planteada por el ilícito.
Los cañicultores reportaron que los ingenios pagaban 98.000 guaraníes la tonelada por la materia prima, sin embargo, ahora a causa del contrabando el precio se redujo a 80.000 guaraníes la tonelada, lo que significa una pérdida de 18.000 guaraníes por tonelada.
Azucarera Guarambaré es una de las industrias más afectadas. Cerró temporalmente sus puertas la semana pasada, debido a que no puede hacer frente al contrabando de azúcar. Reabrió el miércoles último, a la espera de que el Gobierno tome acciones efectivas para combatir el contrabando.
Las familias que colocan sus cosechas de caña dulce en la Azucarera Guarambaré reclaman al Gobierno medidas concretas y efectivas en la lucha al contrabando.
“Esperemos que la promesa del presidente en combatir el contrabando sea efectiva, porque nos estamos jugando las últimas cartas. Si esto continúa, miles de familias quedarán sin trabajo y aquí si puede existir un verdadero estallido social”, dijo Carlos Pereira, cañicultor de la zona de Guarambaré.
Luis Vaezquen, directivo de la Azucarera Guarambaré, dijo que lamentablemente tuvieron que bajar el precio del pago a los cañicultores, ya que por cada mil kilos de caña de azúcar pagan 80.000 guaraníes y no 98.000 como era en un principio.
Resaltó que anteriormente se comercializaban unas 4.000 bolsas a la semana. “Ahora penas alcanzamos 1.000 e inclusive solo 600 bolsas en algunas circunstancias. Es triste observar los depósitos llenos de bolsas de azúcar sin poder vender”, acotó.
El contrabando llegó al extremo de que algunos ilegales, envasan el edulcorante brasileño en bolsas de empresas nacionales, como es el caso evidenciado por Azucarera Paraguaya, según su propietario, Raúl Hoeckle.
Ciudad del Este es el principal foco de ingreso, a través de la aduana. Sin embargo, el mayor volumen de contrabando se trae a través de la extensa frontera seca con el Brasil.
Los directivos de los ingenios azucareros y productores de caña dulce dicen que es la última esperanza que depositan en el accionar de las fuerzas públicas para detener el contrabando. “Nunca se dio un ingreso masivo de mercadería ilegal”, aseguró uno de los industriales al ser consultado al respecto.