14 feb. 2026

El arte sufre en plazas y paseos de Asunción

Esculturas y bustos son víctimas del olvido municipal y del maltrato de los ciudadanos. La situación decadente de los monumentos erigidos en homenaje de artistas, héroes civiles y militares es alarmante.

estatua mangore

Por Marco López

marcol@uhora.com.py

Solas y abandonadas, las esculturas que se exhiben en plazas y paseos se deterioran inexorablemente.

El descuido y los malos tratos que reciben de parte de los ciudadanos dejan a muchos de los monumentos en pésimo estado.

Basta con recorrer algunas zonas de la capital para observar la triste situación en la que se encuentran las esculturas y bustos en los espacios verdes.

Expuestas a la intemperie, estas piezas que recuerdan algún hecho o personaje histórico y que fueron creadas por artistas, necesitan mantenimiento permanente. Sin embargo, no reciben ni una mano de pintura.

Para colmo, muchas son rapiñadas, decapitadas y transformadas con inscripciones y grafitis. Otras simplemente desaparecen, en especial aquellas talladas en bronce, metal apreciado por los recicladores.

En la actualidad, el cuidado de estos monumentos recae sobre el Departamento de Áreas Verdes de la Municipalidad de Asunción.

Esta unidad se encarga básicamente de mantener las plazas y paseos centrales. Repara los bancos dañados, cambia los pisos rotos y en general trata de darle una imagen digna a las plazas y parques de Asunción.

El área no cuenta con plantel calificado para restaurar esculturas; algo que urge si se pretende evitar la pérdida definitiva de un gran número de monumentos.

Esta carencia desnuda la falta de políticas dirigidas a la protección y recuperación de las numerosas obras de arte que descansan en plazas y otros sitios al aire libre.

Una de las víctimas es la escultura dedicada al gran maestro paraguayo de las seis cuerdas, Agustín Pío Barrios: está rota, despintada y desfigurada por marcas.

Asimismo, la base de la imagen del Doctor Gaspar Rodríguez de Francia (frente al Ministerio de Justicia y Trabajo) está rota, la placa de bronce fue robada y la talla está sucia y tiene una enorme inscripción en la parte posterior.

Mientras que la estatua de Andrés Barbero (Artigas y Andrés Barbero), que cayó después de una tormenta aún no vuelve a su lugar.

Estos son sólo algunos ejemplos, ya que hay cientos de casos que no reciben la atención necesaria de las autoridades. Estas piezas, además de rememorar algún acontecimiento y rendir tributo a personalidades, son adornos de la ciudad.