25 mar. 2026

Economía peruana, en pie pese a terremotos políticos

En los últimos cinco años Perú ha tenido seis presidentes, cerró una vez el Parlamento y recientemente vivió un intento de golpe de Estado. Pero su economía resiste e incluso crece pese a las persistentes crisis políticas.

Édgar Saenz, de 51 años, vende desayunos hace tres décadas en un pequeño puesto ambulante cerca del Congreso, en el centro de Lima. Ofrece emoliente, una especie de té de varias hierbas, muy popular en el país.

Las recientes manifestaciones tras la destitución y detención del ex presidente Pedro Castillo, quien intentó dar un golpe de Estado el 7 de diciembre, bloquearon calles y provocaron una convulsión social que perjudicaron su negocio. Pero nada lo detiene.

“Hemos sido perjudicados por las marchas y ojalá no se repitan porque los que pagamos los platos rotos somos la gente de a pie”, asegura.

TRES PILARES. Pese a la crisis política, el nuevo ministro de Economía y Finanzas, Alex Contreras, designado por la presidenta Dina Boluarte, sucesora de Castillo, dice a la AFP que Perú “es como una especie de edificio antisísmico”.

“Tiene unas columnas claves que, a pesar de los terremotos, han permitido aguantar”, asegura.

Perú, el segundo mayor productor mundial de cobre y plata, conserva estabilidad monetaria, fiscal y financiera, independientemente de cualquier gobierno.

“Esas columnas centrales son: Un Banco Central independiente, un Ministerio de Economía que, a pesar de los cambios (cuatro ministros de Economía en un año) ha mantenido el respeto por las reglas fiscales, y una Superintendencia de Banca que ha mantenido la estabilidad financiera”, explica Contreras.

Asegura que el 2022 cerrará “con un crecimiento de 2,8% o 2,9%” del PIB. “Hubo efectos importantes, paralizaciones en la minería. Sin esos efectos hubiéramos crecido 4%, por encima de la región”, que crecerá un 3,7%, según la Cepal. Perú tiene todavía la segunda mejor clasificación de riesgo país de la región después de Chile, sostiene el ministro.

“Ese es el reflejo de tener la deuda pública más baja de la región. Este año (2022) va a estar alrededor de 33,8% (del PIB). El déficit fiscal está en 1,6%, después de haber estado casi a 9 puntos por la pandemia”, puntualiza.