30 abr. 2026

Dónde está la vida definitiva

Hoy meditamos el Evangelio según San Juan 6, 35-40.

“Esta es la voluntad de Aquel que me ha enviado: que no pierda nada de lo que Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día”. Jesús se queda en la Eucaristía para que, mientras caminamos en la tierra, nuestro corazón esté bien seguro, con la mirada puesta en el cielo.

En esta parte del discurso sobre el pan de vida, Jesús intenta que sus oyentes den un salto de fe. Los ha saciado con el pan terreno y ahora quiere que tengan hambre del pan celestial.

El Maestro quiere dirigir la atención de la muchedumbre hacia lo definitivo, hacia la vida eterna. Ellos querían que Jesús les garantizara el pan diario, pero Él les hace ver que la auténtica seguridad está en poner nuestra existencia en sus manos y dejarnos llevar hacia la eternidad: «Ésta es la voluntad de Aquel que me ha enviado: que no pierda nada de lo que Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día».

¡Cuánto empeño ponemos en conseguir seguridades terrenas! Muchas veces descubrimos, sin embargo, que estas son frágiles. Lo ganado con mucho sacrificio se puede perder por un golpe de mala fortuna y, lo que es peor, nosotros mismos podemos derrumbarnos al ver que se desvanece lo que tanto esfuerzo nos había costado conseguir.

Jesús no quiere que perdamos el ánimo ante los reveses de la vida. Por eso se queda en la Eucaristía, para que nuestro corazón repose en Él y esté bien seguro, con la mirada puesta en el cielo mientras caminamos en la tierra.

La Iglesia llama a la Eucaristía la “prenda de la gloria futura” (cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1402). Jesús mismo se obliga, por así decir, a abrirnos las puertas del cielo si lo hemos recibido con devoción durante nuestros años de vida. Y esto es lo que al final de cuentas vale más la pena: nuestros éxitos o fracasos, los cambios de planes, etc., son todos relativos. En la Eucaristía, en cambio, está la vida definitiva.

(Frases extractadas de https://opusdei.org/es-py/gospel/2024-04-17/)

Más contenido de esta sección
Las obras en la avenida Avelino Martínez, rebautizada como Bachelino por su desastroso estado, aún no comienzan. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) adjudicó el proyecto hace cinco meses por un valor de G. 242.000 millones. Conductores sufren al atravesar esta arteria debido a su pésimo estado.
El recién nombrado presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), el doctor Isaías Fretes, reconocido coloproctólogo, no tardó en enfrentar su primera experiencia desafiante fuera del escritorio.
Largas caminatas y gastos de hasta G. 30.000 en servicios de plataformas son las dificultades que deben sortear a diario los pobladores de Ñemby y San Lorenzo que usaban la Línea 133, que dejó de operar hace varios meses. Los usuarios piden una solución al Viceministerio de Transporte.
El ex gerente de Prestaciones Económicas del Instituto de Previsión Social (IPS) y referente de la Unión Nacional de Jubilados del Paraguay (UNJP), Pedro Halley, cuestionó la designación del Dr. Isaías Fretes como presidente de la previsional, al considerar que el perfil requerido para encarar la crisis institucional es financiero y no médico.
Las largas horas de espera en las paradas de buses siguen siendo la odisea diaria y la queja permanente de los usuarios. Urgen al Viceministerio de Transporte un control más efectivo del servicio y mejoras reales.
La directora de Protección de los Derechos de la Niñez, Sonia Escauriza, señaló que más del 50% de los casos se da en Asunción y Central, mientras se coordinan acciones con Fiscalía y Policía.