11 jul 2026

Doña Blanca comparte la historia de su gran amor, que lo pudo todo

El amor, una gran aventura. Así se llama el libro escrito por Blanca Peralta, que rinde un tributo al especial sentimiento.

Blanca Peralta de Díaz y Guadalberto Díaz estuvieron casados por 56 años. Él partió en el 2021 a causa del Covid-19 y ella, para recordarlo y compartir su historia de amor, escribió un libro lleno de anécdotas, vivencias, cartas, consejos y lecciones de vida para las parejas y sus familias. Doña Blanca cuenta que su libro no tiene fines comerciales. Lo que desea es demostrar que el amor todo lo puede, vence y supera.

La obra se llama El amor, una gran aventura y se lanzó ayer en presencia de familiares y amigos, en coincidencia con la fecha del cumpleaños de don Guadalberto, más conocido como Nino. Este material también reúne escritos inéditos del esposo.

Ella ejerció como profesora de enseñanza primaria y él fue suboficial principal agropecuario de las Fuerzas Armadas. Sirvió a la patria en la gesta del 2 y 3 de febrero de 1989. Ambos tuvieron tres hijos, Gustavo, Blanca y Javier. También tiene varios nietos y dos bisnietas.

El material trata sobre la historia de amor entre dos personas, desde el primer encuentro hasta el compromiso y matrimonio. La formación de la familia, los viajes compartidos en pareja, los poemas escritos por ambas personas. Se quiere hacer comprender al lector, que el amor trasciende la distancia, fortaleciéndose a través del compañerismo y el deseo de compartir juntos cada momento de sus vidas. Que el amor es una aventura que merece ser vivida.

“Lo novedoso del texto, es que está dividido en dos partes, desde la perspectiva de mi marido y el mío”, cuenta la autora.

La mujer cuenta que cuando un día llegaron sus hijos con sus respectivas familias degustaron su sopa paraguaya y la pasaron con alegría, pero ella sentía que esa alegría era incompleta porque faltaba su amado marido, el papá, abuelo y bisabuelo que ya había fallecido.

“Cuando todos se despidieron para dirigirse a sus hogares, me invadió una tristeza muy dolorosa. Cuando me despedía de ellos, vino a mi memoria que cuando mi marido vivía, él y yo nos despedíamos de todos y volvíamos los dos juntos a la casa. Esta vez yo lo hacía sola y la tristeza se convirtió en llanto y ahí tomé la decisión de escribir nuestra historia de amor”, recuerda.

Nino y Blanca se conocieron en Villa Hayes. Cuando ella pasaba con su grupo de compañeras y él con su grupo de amigos, Nino no se resistió a lanzarle un “¡adiós!”, que llamo la atención de Blanca y fue el inicio de un romance.

En ese entonces, don Guadalberto le había pedido a Dios y a la Virgen que si doña Blanca era para él que la encontrara de nuevo.

Y así sucedió, pues Blanca era casualmente huésped de la mamá de Nino en Villa Hayes. Luego se volvieron amigos, se enviaban notas y cartas, y se hicieron novios un 18 de agosto, día de Santa Helena.

La familia

La boda fue un 22 de abril de 1967. Luego, la esposa quedó embarazada, pero perdió el bebé. “Después de eso, nos fortalecimos como pareja y tuve que seguir un tratamiento ginecológico”, recuerda Blanca.

Dos años después pudo concebir a Gustavo Adolfo. Fue tan grande la alegría que al año siguiente nació otro varón, Javier Guadalberto.

“Con la presencia de dos bebés prácticamente decidimos que deberíamos esperar más tiempo para traer más hijos, los niños crecieron juntos, haciéndose compañía”, cuenta doña Blanca.

La vida de la pareja no fue fácil, pues a don Nino le tocaba ir a otras ciudades por el trabajo, hasta que se acomodaron las cosas y él pudo quedar en un lugar fijo.

En el año 1979, pudieron tener una hija, a Blanca Stella, quien completó la alegría del hogar.

El libro recopila poemas escritos por ambos y también fotografías de las diferentes etapas que fue pasando la familia, viajes y festejos.

“El éxito de un matrimonio no llega de la noche a la mañana, si hay disgustos debemos hacer que dure poco y que no queden resentimientos, reconocer lo importante que es la familia. Cuando una historia de amor es bonita, jamás termina, se hace leyenda”, destaca Blanca.

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