El príncipe Harry y Meghan Markle viajaron al Reino Unido junto con sus hijos para concretar una visita que hasta hace unos días permanecía en duda por las preocupaciones de seguridad y la compleja relación entre los duques de Sussex y la familia real británica.
Este es el primer encuentro presencial entre Carlos III y sus dos nietos desde junio de 2022, cuando Harry y Meghan asistieron a las celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II. Esa vez, el entonces príncipe de Gales conoció por primera vez a Lilibet, nacida en California un año antes.
Durante los últimos días, diversos medios informaron que la reunión entre el monarca británico y la familia de su hijo menor corría riesgo de no realizarse.
Las principales diferencias giraban en torno a las medidas de seguridad para Meghan y sus hijos durante su estancia en territorio británico, un tema que ha provocado varios enfrentamientos entre Harry y las autoridades del Reino Unido desde que la pareja dejó de formar parte activa de la familia real en 2020 y que han llegado a los tribunales.
También te puede interesar: Tradicional fiesta del colegio Santa Clara
Las negociaciones se intensificaron después de que el príncipe Harry llegara solo al Reino Unido para participar en actividades relacionadas con los Juegos Invictus de Birmingham 2027.
Mientras el duque cumplía con su agenda pública, Meghan permaneció inicialmente en California con Archie y Lilibet debido a las preocupaciones por la protección de la familia.
En los días posteriores, continuaron las conversaciones para encontrar una solución que permitiera el viaje de los menores y el esperado reencuentro con su abuelo.
De acuerdo con la información publicada por People, el encuentro se desarrolló de forma estrictamente privada en Highgrove House y estuvo también presente la reina Camila.
Hasta el momento no se han difundido fotografías ni detalles sobre la conversación entre los integrantes de la familia.
Esta reunión representa uno de los acercamientos familiares más significativos desde que Harry y Meghan abandonaron sus funciones como miembros activos de la Corona y se establecieron en California.
En los últimos meses, el propio Harry ha manifestado públicamente su deseo de reconstruir la relación con su padre, mientras diversas publicaciones han señalado que Carlos III también buscaba una oportunidad para volver a convivir con sus nietos, a quienes apenas ha visto desde el cambio de residencia de la familia a Estados Unidos.