Hay pocas comidas capaces de generar tantas opiniones como las papas fritas. ¿Se comparten? ¿Se comen con ketchup o solas? ¿Está permitido sacar una del plato de otra persona? ¿Y qué pasa cuando aparecen dentro de un sándwich?
En el marco del Día de la Papa Frita, McCain presenta su Spud Report, una propuesta creativa que pone en números algunas de esas situaciones cotidianas que forman parte de la cultura alrededor de las papas fritas.
Más que establecer reglas, la iniciativa invita a reconocerse en esos pequeños hábitos que probablemente ocurrieron alguna vez alrededor de una porción de papas.
Regla #1: las papas ajenas se respetan
Tomar una papa del plato de otra persona sin preguntar aparece como uno de esos comportamientos que generan miradas incómodas. Pero hay una excepción bastante conocida: 56% de los padres admite haberles robado papas a sus propios hijos sin que se dieran cuenta.
Porque una cosa es sacar una papa del plato ajeno y otra, aparentemente, es ser mamá o papá.
Regla #2: compartir papas puede ser cosa seria
Las papas también tienen algo que decir sobre los vínculos. 1 de cada 3 personas afirma que compartir papas puede sentirse más íntimo que tomarse de la mano.
Una porción compartida, entonces, puede ser mucho más que un simple acompañamiento.
Regla #3: el antojo no tiene horario
Para las papas fritas no existe necesariamente un horario establecido. 67% reconoce haberlas comido después de las 10 de la noche, cuando el antojo nocturno pide algo crocante.
Regla #4: unas papas pueden cambiar el día
Hay días en los que una porción de papas parece ser exactamente lo que hace falta. 78% asegura que unas papas mejorarían su estado de ánimo en ese momento.
Una declaración que confirma algo que muchos probablemente ya saben: hay antojos que vienen con efecto inmediato sobre el humor.
Regla #5: dentro del sándwich también vale
Y para quienes creen que las papas deben mantenerse siempre al costado del plato, hay otra costumbre que divide opiniones: la mitad de los participantes admite haber puesto papas fritas dentro de un sándwich.
Una combinación que transforma el acompañamiento en parte del plato y que, para sus defensores, tiene una lógica bastante sencilla: más crocante, más sabor.
Un corte para cada antojo
Más allá de las formas de comerlas, McCain cuenta con una variedad de cortes y formatos pensados para diferentes preparaciones y preferencias, desde la clásica papa tradicional hasta opciones como Crinkle, Crispers, Noisette y Smiles.
“1 de cada 4 papas fritas que se consumen en el mundo son de McCain, una marca de calidad global presente en más de 160 países. En Paraguay, McCain es líder en restaurantes y también se posicionó en los hogares paraguayos como una de las opciones rápidas y prácticas para preparar en casa”, expresó Bianca Lavia, gerente de Marketing de Amandau, distribuidor oficial de McCain en Paraguay desde hace más de 30 años.
En el Día de la Papa Frita, McCain invita a celebrar esas pequeñas costumbres que hacen que cada porción sea diferente. Porque, al final, todos tenemos nuestra propia manera de comer papas fritas y, probablemente, alguna regla que rompemos apenas llega la primera porción a la mesa.