El hallazgo se registró el 16 de enero pasado, en Belén, luego de que una mujer encontrara el explosivo y diera aviso a las autoridades.
Tras el procedimiento inicial, el artefacto quedó bajo custodia de la Subárea de Pacificación 4, que realizó su traslado seguro hasta la sede del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), en la localidad de Arroyito, donde permaneció resguardado hasta la intervención final.
Finalmente, en la mañana de este lunes, se llevó a cabo la destrucción controlada del explosivo, tarea que estuvo a cargo del personal técnico de la Dirección General de Material Bélico (Dimabel). El procedimiento se desarrolló sin inconvenientes.
Las autoridades reiteraron la recomendación a la ciudadanía de no manipular este tipo de objetos ante cualquier hallazgo similar y dar aviso inmediato a las fuerzas de seguridad, teniendo en cuenta el alto riesgo que representan estos artefactos.
Recordemos que este tipo de hallazgo se repite en el departamento, ya que el año pasado fueron descubiertas dos granadas en Concepción. Belén queda a 20 kilómetros de la capital departamental.