El informe Estado de la Población Mundial 2014 de la organización concluye que los 1.800 millones de jóvenes del mundo son el motor del desarrollo económico y que los países en vías de desarrollo, como Paraguay, deben aprovechar al máximo el gran porcentaje juvenil.
Según el estudio que se publica este martes, Paraguay es eminentemente joven y las cifras hablan solas: 1 de cada 4 personas tiene entre 15 a 29 años de edad y el 40% de la población tiene menos de 15 años. Esto, según el PNUD, se traduce en el mayor potencial con el que cuenta nuestro país.
Lo preocupante en este escenario es que existe una gran cantidad de jóvenes fuera del mundo laboral, además de un alto porcentaje de deserción a los estudios, a lo que se suma la precarización laboral, la escaza educación sexual y los alarmantes números de violencia y discriminación.
Con relación a la explotación sexual: 2 de cada 3 personas en esta situación son menores de 18 años, mientras que la mayoría se inicia entre los 12 y 13 años.
Existen, aproximadamente, 5.600 niños y niñas trabajando o mendigando en espacios públicos cerrados y abiertos (Calles, centros comerciales).
De 734 fallecidos en accidentes ruteros, 264 casos corresponden a adolescentes y jóvenes de entre 18 a 29 años, hombres en su mayoría.
Paraguay es el único país a nivel Mercosur que no cuenta con una ley contra toda forma de discriminación racial, étnica discapacidad, política, orientación sexual, género, entre otras. (Cuando la redacción de este informe estaba culminando, con presión de grupos religiosos, la Cámara de Senadores archivaba el proyecto de ley contra toda forma de discriminación)
Además, el 66% de adolescentes y jóvenes no asiste a ninguna institución de enseñanza formal, mientras que la tasa de escolarización secundaria es menos de 60%, una de las más bajas de la región. Y como cereza de la torta, el 19% de los/as adolescentes trabaja y ya dejó los estudios.
Pero nadie mejor que los propios jóvenes para expresar sus inquietudes y exigir ser tenidos en cuenta por las autoridades. Por eso, luego de una campaña bautizada como Gran Tereré Jeré (Gran ronda de Tereré), la organización realizó un material audiovisual para explicar la importancia de invertir en la juventud. Si bien los números son razón de preocupación, todavía sigue viva la esperanza de un país que trate mejor a su principal fuente de vida.