Los familiares de Doris Teresa Giménez de Fiori (45), fallecida ayer en el Sanatorio Americano tras una cirugía por metástasis hepáticas de cáncer colorrectal, denunciaron ayer ante la Fiscalía que el centro médico no estaba habilitado para realizar ese tipo de procedimientos.
“Ella fue operada de una cirugía hepática, de alta complejidad, en un sanatorio que no tiene el nivel que corresponde a este tipo de operaciones. Las cirugías de alta complejidad médica se deben hacer en un sanatorio de nivel 3", señaló Susana Bernardelli, una auditora médica y allegada a la familia de la fallecida, que siguió de cerca el caso.
Asimismo, la profesional señaló que también detectó otro tipo de irregularidades en el sanatorio capitalino.
“La sala de terapia intensiva, donde estuvo internada, no es una sala de terapia”, puntualizó, entre otras cosas, Bernardelli.
Por su parte, el médico tratante, Emigdio Idoyaga, aseguró que ya realizó varias veces este tipo de procedimientos en el sanatorio. Afirmó que no hubo irregularidades en la cirugía.
Los empleados de la recepción del hospital se negaron a proveer datos sobre los directivos.