Brigitte Colmán - bcolman@uhora.com.py
Para ser un año tan nuevecito, ya se acumuló demasiada tilinguería en este 2013.
Todo comenzó el 1 de enero con un tuit del director de Comunicación de la Presidencia de la República, un periodista de nombre Javier Sánchez.
El vocero presidencial afirmó en su cuenta personal de twitter que existe en Paraguay muchos periodistas “fateritos y alquilados”.
Cuando le reclamaron una explicación, dijo que fue una reflexión en alusión a la situación de la prensa en Venezuela.
“Periodistas fateritos y alquiladitos al dinero de parlamentarios es lo que abunda en nuestro país. Jaikuaapa los perros. ¿O estoy mintiendo?”, fue textualmente lo que el funcionario escribió.
Extrañamente, después de justificar que se refería a sus colegas de la República Bolivariana de Venezuela agregó que conocía “con nombre y apellido”, pero que no podía acusar sin tener pruebas.
Al final no me quedó claro: ¿Hablaba de la prensa guaraní o de la bolivariana?
MANDELA. El segundo bluff del año estuvo a cargo de Arnoldo Wiens, candidato a senador por la ANR, quien dijo que Horacio Cartes estuvo injustamente preso en Paraguay durante la dictadura, como también fue encarcelado en su país el sudafricano Nelson Mandela.
“Fijate si fuera algo que le quite de carrera a alguien el haber estado alguna vez preso... Hay mucha gente que estuvo en prisión y que tuvo un rol protagónico positivo en la construcción de muchas sociedades. Tal es el caso de Nelson Mandela”, dijo.
Claro que lo suyo no fue inspiración del momento, sino una respuesta a quien había tildado a Horacio Cartes de preso sambuku.
Pero Wiens no sabe que Nelson Mandela, galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1993, no fue precisamente un preso sambuku, y la comparación de Cartes con Mandela fue más odiosa que nunca.
UN BUEN VICE. Y por último, pero no menos importante, el 5 de enero apareció en escena Federico Franco.
En plena mañana del sábado 5, un tuit desde su cuenta @fedefrancopy nos agarró desprevenidos: “Cuando el vicepresidente escucha y respeta la gestión de su presidente, el trabajo es más sencillo”.
No pasó mucho tiempo hasta que la comunidad que visita a diario el twitter convirtiera estas afirmaciones en una fiesta de críticas y burlas.
Y sobre el tan mentado tuit me permito pedirle a Federico Franco que lo vuelva a leer, y que responda a esta pregunta: ¿Por qué él no hizo lo mismo con Fernando Lugo?