Economía

“Debemos reconocer que la ley del Fonacide está camino al fracaso”

Camilo Benítez no lleva ni seis meses al frente de la Contraloría, pero ya pudo constatar la malversación del Fonacide de parte de gobernaciones y municipios. Buscará informatizar la rendición de cuentas.

Días atrás, la Contraloría General de la República (CGR) informaba que, desde el 2013 a junio de este año, más de G. 16.000 millones del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide) fueron dilapidados. Al respecto, Benítez aseguró que así como está redactada la ley este fondo está destinado a fracasar. Apuntó que la ciudadanía debe tener libre acceso a la rendición de cuentas, de manera a combatir el uso discrecional, pues la entidad a su cargo no tiene los recursos para inspeccionar todos los municipios en simultáneo. También se refirió a la apertura de las entidades binacionales para el control y enfatizó que Paraguay salió perjudicado por las decisiones financieras que se tomaron en Itaipú, dado que así lo indican las auditorías hechas anteriormente por la CGR.

–¿Cómo encontró la institución en estos primeros meses?

–Asumí la titularidad de la Contraloría tras un proceso de desgaste institucional, a consecuencia del juicio político al contralor Enrique García. Nuestro primer objetivo fue alzar la imagen de la entidad, motivarles a los funcionarios a que vuelvan a creer en sí mismos, a mantener la imagen de mayor integridad posible.

–¿Realizó cambios en el personal?

–En la Dirección General de Rendición de Cuentas, como primera medida, tuvimos que sacarles a casi todos los funcionarios porque teníamos muchísimas denuncias de corrupción por parte de los intendentes de todo el país. Tuvimos que poner a gente con mucha trayectoria en cuanto a honestidad, empleados de carrera. Fue una decisión importante, en total sacamos a 150 trabajadores de cargos directivos, jefaturas y sindicaturas.

–¿Cuáles fueron las prioridades adoptadas para las auditorías?

–Nuestra prioridad absoluta es auditar el dinero del Fonacide. Evidentemente existe una muy mala experiencia en la utilización de ese recurso. En los últimos años, según nuestro informe, se repartieron más de USD 2.000 millones de ese dinero y la ciudadanía no siente que haya habido un cambio de paradigmas en la educación paraguaya. Otro de los objetivos a priorizar es responder al pedido que hizo el Senado de hacer exámenes de correspondencia de todas las autoridades paraguayas. Nos propusimos hacer 1.200 exámenes en los próximos dos años. Existía un promedio anual de diez exámenes, en los últimos 20 años. Queremos cambiar el sistema de declaraciones juradas de los funcionarios públicos, la CGR en el pasado no tenía mucha eficiencia en este aspecto.

–¿Qué se puede hacer para que el Fonacide logre su propósito esperado?

–La única manera para que el control sea eficaz es si las rendiciones de cuentas se hacen en forma informatizada, en línea, y que sea de libre acceso para la ciudadanía. Para eso, la Contraloría suscribió un convenio con la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), para que ella nos pueda donar los servidores y el software. Así, las intendencias y gobernaciones podrán rendir cuenta del dinero del Fonacide a través de nuestra página web. Esa documentación será alzada para que la ciudadanía pueda acceder.

–¿Por qué decidieron esto?

–La Contraloría, si bien es la entidad fiscalizadora superior, no tiene los recursos para controlar las 255 municipalidades al mismo tiempo. Tenemos que aumentar 1.000% el dinero que se nos da para hacer ese control. Pero si esa información es de libre acceso, la gente va a poder controlar si realmente lo que figura en la factura, por ejemplo, de compra de almuerzo escolar, efectivamente se entregó a los chicos. Porque el intendente puede traer una factura de que se repartieron 500 almuerzos escolares por semana y realmente los alumnos no comieron durante un mes. La misma cosa con las obras a ejecutar. Enseguida la ciudadanía puede ver que no existe la obra y se presenta una denuncia ante la CGR y ante el Ministerio Público. Si hay un legado que podemos dejar, en este poco tiempo que me resta, es la informatización de la rendición de cuentas del Fonacide. De otra manera, vamos a seguir quejándonos.

–Su informe destacaba, no solo el dinero malversado, sino también los recursos guardados, en medio de tanta necesidad.

–Son dos cosas diferentes, creo que es peor el dinero malversado, ahí hay dolo. En lo otro, hay negligencia. Realmente esta ley del Fonacide, debemos reconocer que está camino al fracaso. Se les entrega mucho dinero a las intendencias y estas no tienen los recursos humanos para administrar bien. Hay intendencias muy chicas, que no tienen gente capacitada. Entonces, encontramos el dolo, porque tienen la intención de malversar; y la negligencia por no saber cómo usar el dinero. Es preocupante y creo que la ciudadanía está hastiada. El futuro de nuestro país depende del Fonacide y alguien tiene que hacer algo. Puede haber muchas soluciones, como cambiar la ley. Pero la solución que vemos nosotros hoy es hacer rendiciones de cuentas informatizadas.

–¿La CGR debería ser más que solo auditora para que las entidades ya no ignoren su control?

–El dictamen de la Contraloría no es sancionador; no somos como el Ministerio Público o el Poder Judicial. Pero tengo la teoría de que si el contralor tiene una imagen de conducta correcta, sus dictámenes tienen mucha fuerza. En el pasado vimos que se firmaban exámenes de correspondencia en la CGR y el Ministerio Público hizo imputaciones por enriquecimiento ilícito, como es el caso de Óscar González Daher, por ejemplo. Si la Contraloría tiene credibilidad, nuestros dictámenes también van a tener ese efecto, las instituciones van a respetar nuestros informes, el administrador público va tener cuidado de desobedecerlos.

–¿Cómo ve la apertura de Itaipú y Yacyretá al control de la CGR?

–Con buenos ojos. Creo que la Contraloría tiene el deber de auditar a las binacionales, aunque evidentemente significa un tratamiento distinto. Al controlar a Itaipú también le estamos controlando al lado brasileño, algo que ya no nos compete. Pero recientemente tuvimos el acuerdo para crear la comisión binacional de cuentas, el cual tendrá integrantes de la Contraloría paraguaya y del Tribunal de Cuentas de Brasil.

–¿Cuál es su parecer sobre la situación financiera de Itaipú?

–En el pasado tuvimos experiencias positivas. Ya auditamos la deuda pública de Paraguay con Itaipú y ese informe es muy relevante para la futura negociación del Anexo C del Tratado, nos da herramientas para negociar mejor. Paraguay, históricamente, se vio perjudicado en las distintas negociaciones sobre el endeudamiento y el costo de la energía. Cuando se fijó por primera vez el costo de la energía, se decidió que se pague menos de lo que se tenía que pagar y estoy hablando de los años 80. Ese monto que se dejó de percibir tendría que tener repercusión hoy en las negociaciones. Todo eso está en nuestro dictamen. Esa auditoría tuvo una primera parte y ahora falta terminarla. Justamente nosotros pedimos nuevas documentaciones para culminar ese trabajo.

–Sería un aporte clave para las negociaciones.

–Es un elemento importante la parte histórica de la deuda, cómo se generó, cuánto se le pagó al Paraguay, cuánto se le dejó de pagar. Todo eso está en las distintas actas del Consejo de Administración. Puede servirle al Gobierno como herramienta de negociación.


El legado que puedo dejar, en este poco tiempo que me resta, es la informatización de la rendición de cuentas del Fonacide. Es la única manera de tener un control eficaz.

Paraguay históricamente se vio perjudicado sobre el endeudamiento y el costo de energía de Itaipú. Esta auditoría es muy relevante para la renegociación del Anexo C.

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