En nuestro país es común que ante la falta de apoyo por parte de un sello discográfico, las agrupaciones de rock y metal trabajen “a puro pulmón” para presentar videos y materiales discográficos al público de modo que éste pueda escuchar música compuesta en Paraguay.
Es el caso de Sadistic Art, grupo formado en 2009 e integrado por Luigi Benítez (voz), Rodrigo Fernández (guitarra), Pablo Valenzuela (guitarra), Luis Almada (batería) y Claudia Riquelme (bajo).
La disyuntiva obliga a este tipo de agrupaciones a pensar en el mercado extranjero. “Los sellos de afuera son los más interesados en lo que se hace acá”, dice Luigi en una entrevista con el diario Última Hora. “Y llegar a esos sellos implica dinero, horas de ensayo, tener un material grabado”.
En este sentido, la bajista opina que “lo bueno sería tener más herramientas para llegar a lugares inimaginados, porque afuera es muy grande el público extremo”.
De hecho, los seguidores de Sadistic Art no solo viven en Paraguay. Según el vocalista, el grupo también llegó al público de México, Estados Unidos y Filipinas.
Luis Almada, Luigi Benítez, Claudia Riquelme y Pablo Valenzuela, del grupo Sadistic Art. Foto: Miguel Houdin.
“Nos suelen escribir y preguntan cuándo vamos a tener un material”, comenta. “Porque te vas a dar cuenta que a una persona que escucha metal extremo le gusta tener muchos materiales”.
Atraídos por la idea de compartir sus materiales, este año se pusieron la meta de lanzar un disco en el que puedan cerrar lo que fuera la primera etapa de la banda; una etapa en la que se concentraron mucho en el sadismo y los pensamientos oscuros de los seres humanos a través de sus líricas.
“Vamos a hacer todo lo posible para organizarnos y lograr publicar el disco este año”, dice la bajista. Su caso es particular porque alterna su tiempo en la música y el rol de ser madre.
“Desde que nació Máximo, nos organizamos y armamos una sala de ensayo en nuestra casa”, dice. “Y nos turnamos para cuidarle con mi suegra y Luis; acomodamos nuestras cosas para seguir haciendo lo que nos gusta”, comenta.
En diciembre de 2013 se había presentado con ocho meses de embarazo en un concierto de Sadistic. La bajista tuvo que acomodar su instrumento de costado para ejecutarlo. “Era el Black Vomit of Hell, y eran todas bandas paraguayas las que tocaban con nosotros (...) Todos estaban con un poco de miedo y preocupados por lo que podía pasar, porque nunca antes había tocado embarazada”, relata.
Sin embargo, el público la aplaudió y todo fluyó con normalidad. “Era un logro super grande para mí y el grupo también”, destaca. Pero este no es el único contacto que tiene con la música. Desde los ocho años asegura que estudia el arpa con su tío. “Recuerdo que me sentaba en la casa de mi abuela o en el consultorio de mi tío y él me enseñaba”, asegura.
Los demás integrantes no se quedan atrás. También combinan el trabajo diario con la música. Y eso es algo que destaca el vocalista al explicar que “el metalero común es una persona que trabaja y se rebusca para hacer música”.
Esta percepción es algo que lentamente va esparciéndose en la sociedad. El músico opina que la barrera cultural que les impedía ser tomados “en serio” va quebrándose a medida que pasan los años. “Inclusive los medios están mucho más abiertos a presentar lo que es el metal”, destacan.
Como el death metal se caracteriza por ser extremo y duro, los miembros de Sadistic Art buscan desarrollarse en estos sentidos. “La banda tira mucho al death old school con tintes de death n’ roll”, describe Luigi. “A veces es medio grindcore y tiene partes que son musicalmente black metal. Pero no siempre tiene que ser así, siempre alguien tira ideas nuevas, y alguna vez podría incluirse el arpa para ampliar el horizonte de creatividad”.
Los temas de este grupo se basan en pensamientos algo oscuros. “Historias de lo que puede pasar un ser humano y cómo se siente, es tratar de interpretar eso, ese sentido sádico de que cualquiera puede ser un sádico”, explica Luigi. “Es un estilo muy abierto, porque hay muchísimo para explorar y escuchar”, opina Claudia.
Ambos valoran que el género da paso a temáticas variadas y estilos compuestos. “Tenes death metal progresivo, técnico... algunos hablan del gore, del cosmos, de la sociedad, y es buenísimo porque vos agarras tus materiales y los tenes sectorizados”, refieren. “El metal extremo se reinventa siempre”.
Datos complemetarios
Los miembros adelantaron que su primer disco tendrá mucho arte visual que acompañará a cada canción. Tanto la bajista como el vocalista son diseñadores, y éste gusto por el arte lo mezclaron con parte del concepto de la música que componen. Es por eso que decidieron llamarse Sadistic Art.
La banda publicó un demo en vivo con dos melodías tituladas “Flesh of my vices” y “Sadistic art”. Esta edición fue limitada a unas 50 copias hechas a mano que vendían al público en los conciertos. Se trataba de una producción casera grabada durante un tributo a los grandes del death metal como Cannibal Corpse y Possessed.
“Flesh of my vices” fue además parte de un compilado del sello italiano “Lammerda Records”. Otros temas del grupo también sonaron en un compilado internacional de la radio extranjera “Wolfhound MetalRadio”, que primeramente organizó un concurso digital con mucha interacción en internet, motivo por el cual muchas personas tuvieron contacto con la música de esta formación.
La banda tiene dos fechas confirmadas para febrero. El 14 se presentan en la seccional colorada del barrio Santísima Trinidad, y el 28 tocarán en la de San Lorenzo. A continuación puede ver a la banda durante su participación en el Markus Fest III, con la inclusión de Pablo Valenzuela y Luis Almada.
