La indiscutida figura en el ámbito deportivo en el 2025 fue el seleccionador Gustavo Alfaro, quien hizo realidad el sueño de devolverle a la Selección Paraguaya de Fútbol a una Copa del Mundo, luego de 16 años de ausencia.
El estratega de 63 años resucitó a la representación nacional, la transformó en un equipo competitivo contra todo pronóstico.
Alfaro llegó a Paraguay en agosto del 2024 para rescatar a una Albirroja desmotivada, ubicada en el fondo de las Eliminatorias Sudamericanas, con solo cinco puntos acumulados en seis partidos. Claramente, la Selección había tocado fondo con su deplorable actuación en la Copa América de 2024, con tres derrotas en fase de grupos. La peor presentación de su historia en 99 años.
Sin embargo, todo cambió con Alfaro al mando. El estratega “recuperó el ADN” y la llamada “garra guaraní”, tal como adelantó. El equipo se convirtió en un matagigantes, tumbando a Brasil y Argentina en casa, y puntuando en las alturas de Quito y El Alto, entre otras hazañas. Un año después confirmó ser ‘el cazador de utopías imposibles’ al esfumar una tristeza contenida desde 2010.