Olivia Gamarra es una especialista con PhD en psicología y en esta ocasión comparte algunos puntos clave de lo que tratará su ponencia en el evento de “Mujeres Exitosas” el 11 de julio en el Hotel Howard Johnson de Ciudad del Este.
Con miras a introducir el tema “De la ansiedad a la calma: cómo recuperar el control de tu vida y tu bienestar emocional”, explica que la cultura en la que vivimos hoy exige estar siempre disponibles, ser productivos, tomar buenas decisiones y responder rápidamente a todo, sin embargo, el cerebro del ser humano, no está acostumbrado a vivir bajo un estado de alerta permanente.
“La ansiedad no ha aumentado solo porque existan más problemas, sino porque cada vez tenemos menos espacios para recuperarnos del estrés”, destacó la profesional.
En esa misma línea, expresó que a todo ese cúmulo por lo general se suman otros tipos de incertidumbres como lo económico, la hiperconectividad, las redes sociales y la necesidad de mostrar una vida perfecta desde afuera.
“El problema aparece cuando ese sistema de alarma permanece encendido incluso cuando ya no existe un peligro real”, señaló la doctora Olivia.
Atención profesional
Según detalla la doctora en Psicología, todas las personas experimentan estrés y ansiedad en algún momento de la vida. Para diferenciarla de otras situaciones más graves, es importante estar atentos a dos señales principales: la intensidad y la frecuencia.
Indicó además que el contraste está en el impacto que generan. Cuando la preocupación es constante, cuesta desconectarse, aparecen problemas de sueño, irritabilidad, síntomas físicos o las personas comienzan a evitar situaciones importantes, ese es el momento de consultar.
Para ella, esta pregunta es crucial: ¿Estoy viviendo mi vida o la estoy organizando alrededor de mi ansiedad?, remarcando a su vez que cuando el miedo empieza a decidir por cada uno, vale la pena buscar ayuda.
Impacto en el bienestar
Sobre la importancia del bienestar emocional, manifestó que cuando las personas están equilibradas en ese aspecto, es posible tomar mejores decisiones, los problemas son gestionados con facilidad, los conflictos pueden ser solucionados sin exaltaciones, en pocas palabras, las relaciones son más aprovechadas.
En cambio, cuando la ansiedad o el agotamiento dominan la vida de uno, las reacciones se vuelven más impulsivas, más rígidas, evitando situaciones importantes, es ahí cuando el malestar se agranda.
“La salud mental no consiste únicamente en sentirse bien, sino en construir una vida coherente con nuestros valores, incluso cuando atravesamos momentos difíciles”, concluyó.
Herramientas para recuperar la calma
Dentro de estos ítems que pueden ayudar a gestionar la ansiedad en lo cotidiano, Olivia Gamarra subraya que lo primero es evitar luchar contra de la ansiedad de inmediato, aunque suene raro, ya que nadie quiere sentirse mal, generalmente actuar en contra, suele empeorar el cuadro.
Al respecto cita acciones específicas como: detenerse unos minutos para respirar lentamente; reconectar con el presente; evitar sobreexponerse a las noticias o las redes sociales;mantener una rutina de sueño; realizar actividad física y hablar con alguien de confianza, para escuchar otros puntos de vista.
“Es importante entender que la calma no siempre aparece antes de actuar. Muchas veces recuperamos la tranquilidad cuando empezamos a hacer aquello que es importante para nosotros, incluso llevando la ansiedad con nosotros”, recalcó Gamarra.
Para culminar, la doctora en Psicología, hizo llegar un mensaje de aliento y fortaleza a las personas, especialmente a las mujeres que sostienen familias, trabajos, proyectos y responsabilidades enormes mientras intentan cumplir expectativas muy altas.
“Quisiera decirles que no están solas y que sentirse desbordadas no significa ser débiles”.
Afirmó que existe una buena noticia, ya que la ansiedad tiene tratamiento y es posible recuperar el bienestar, invitó a pedir ayuda sin miedo, ya que considera que es una decisión de valentía y autocuidado.
Para terminar recuerda que: “La ansiedad no se supera esperando que desaparezca, sino aprendiendo a que deje de dirigir nuestras decisiones. La verdadera libertad no es vivir sin ansiedad, sino vivir sin que la ansiedad decida por nosotros”.