Las unidades, que arribaron al país hace un mes y medio, se encuentran listas para entrar en servicio tras completarse los trámites de liberación aduanera y flete. Cada uno de los móviles está valuado en G. 150 millones.
El capitán general Adrián Giménez, vicecomandante del cuartel de San Ignacio, destacó que la llegada de estos camiones transforma por completo la respuesta ante emergencias en la región.
El potencial de la nueva flota se divide estratégicamente en que uno de los móviles es polivalente (4x4).
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Se trata de una unidad versátil preparada para incendios urbanos; se puede utilizar con agua o espuma. Este último es un componente crucial para extinguir fuegos de alta complejidad, como los que ocurren en estaciones de servicio.
Además, cuenta con equipamiento especializado para el rescate vehicular con cuerdas.
El otro vehículo está diseñado exclusivamente para combatir el fuego en zonas boscosas y pastizales, con una capacidad de almacenamiento de 4.000 litros de agua.
“Esto refuerza bastante nuestra capacidad en el cuartel. Completamos una dotación de dos camiones autobombas y un autotanque, que se suman al vehículo de transporte de agua que ya teníamos”, expresó con entusiasmo el capitán Giménez.
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La millonaria incorporación de los móviles fue posible gracias a las gestiones de la organización francesa Pompiers Missions Humanitaires.
Por su parte, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), a través de su director paraguayo Luis Benítez, entregó un aporte institucional destinado exclusivamente a cubrir los costos del flete y el despacho aduanero de ambas unidades.
El lazo solidario con Francia continuará en los próximos dos meses con la llegada de dos contenedores adicionales. Uno de ellos contendrá insumos de rehabilitación (sillas de ruedas, andadores y bastones) para la organización Apapemi de San Ignacio, y el otro, materiales didácticos para la Escuela Graduada N.° 152 “San Roque González de Santa Cruz”, también de San Ignacio, que iniciará un programa de hermandad con los benefactores.