Los agricultores, quienes en su mayoría se encuentran contentos, están esperanzados, pero afirman que el desafío sigue siendo tener más lluvias y mantener los controles contra la cigarrita.
La siembra se dio entre octubre e inicios de noviembre, por lo que ahora están entrando en los 90 días.
“Las parcelas sembradas están en estado vegetativo, por el momento se ven bastante bien. Hay ataques severos de la cigarrita, pero con el apoyo de las municipales y la gobernación se brinda asesoramiento a los productores para cuidar su producción”, destacó Mario de Souza, titular de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) en el Departamento de Itapúa.