08 feb. 2026

Cuando nos abrimos al universo

PA’I OLIVA
oliva@rieder.net.py
El cristianismo se pudo haber quedado en una secta más de las muchas que hay. Secta significa separación y coto cerrado de personas. Si los primeros cristianos hubieran seguido este camino, no hubiéramos pasado de ser un grupúsculo encerrado en sí mismo.
Pero la fuerza del “vino nuevo de la Fe cristiana no resistió aquellos recipientes pequeños y envejecidos” y los rompió abriéndose con fuerza al universo. Y esta es la fiesta que celebramos hoy bajo la simbología de los tres Reyes Magos.
Y, ciertamente, este es un tema de actualidad eclesiástica. Porque esta tendencia decidida de apertura no se cumple. Por eso, existe un malestar interno en muchos de los creyentes.
No sé si es por miedo, por cerrazón mental o por falta de FE religiosa, pero medidas que deberían de haber sido tomadas hace años todavía están en la sala de espera. Nuestra generación necesita otro tipo de sacerdote más en consonancia con las verdaderas necesidades. Todo lo referente a la sexualidad ha de ser estudiado teniendo en cuenta a la psicología. Hay que insistir más en la caridad que en el rito... etc.
En la narración de los Reyes Magos se dice que ellos llevaron regalos al Niño nacido en Belén. Ojalá en el 2007 regalaran a la Iglesia, que somos todos (clero y laicos), esta apertura al universo. Esto es una manera de decir que Dios ya nos ha dado fuerzas para hacerlo. Solamente falta que nosotros los creyentes en Cristo nos decidamos a llevarlo a la práctica.