06 abr. 2026

Cuando el boicot comienza por casa...

Por Susana Oviedo – soviedo@uhora.com.py

Hasta en vacaciones, visitando algunos sitios del país, uno se decepciona de las autoridades. Especialmente del tipo que abunda y sobra en el Paraguay: las que con su inutilidad, falta de amor propio y pocas luces condenan a su propio pueblo al atraso o simplemente a que todo siga igual.

El domingo conocí la apacible y bella Independencia (ex Colonia Independencia, Departamento del Guairá). Nos recomendaron visitar el Salto Suizo.

Hacia él nos dirigíamos, cuando a metros de ingresar a un estrecho camino de tierra, decididos a recorrer los 9 km hasta el lugar, un poblador nos advirtió que solo en una camioneta todoterreno podríamos llegar.

El camino estaba impracticable y, encima, se había desbordado un arroyo. ¡Qué frustración!

Entonces, los lugareños nos recomendaron ir a buscar el Salto Pa’i, bajo la advertencia de que “van a golpear un poquito su vehículo”. Aun así, lo hicimos, y tropezamos con el mismo inconveniente: el pésimo estado del camino de tierra.

Con una 4x4, ciertamente, resultaría fácil avanzar, lo que nos plantea una primera reflexión: ¿Acaso solo los que tienen una camioneta pueden llegar a sitios así?

Uno supone que el intendente y demás autoridades locales debieron haber pensado que acortándose la distancia, como ahora, con la nueva ruta que une Paraguarí-Villarrica, aumentaría el flujo de visitantes a la región. Por consiguiente, debían estar preparados, no solo para la tradicional fiesta de la cerveza, sino durante todo el año.

¿No lo imaginó el intendente de Independencia, por eso el lamentable estado de los caminos internos?

Al hallarse inconvenientes así, evitables si hubiera mantenimiento de los caminos de todo tiempo, no queda sino marcharse y buscar otro lugar para pasar la calurosa tarde de domingo.

Fue lo que hicimos, nos dirigimos a Villarrica, uno de cuyos atractivos es el Ycuá Pytã (parque Manuel Ortiz Guerrero).

Allí una antigua piscina, vacía y sucia, el césped muy crecido, el jardín descuidado, la pintura desteñida y enmohecida, distraen la atención y opacan al monumento erigido al poeta, a la surgente y al panambi allí existentes.

Si no pueden mejorar y mantener en buenas condiciones los caminos y lugares más promocionados de sus ciudades, qué se puede esperar de los intendentes y concejales que no pueden configurar una visión integral de sus municipios.

¿No se dan cuenta de que con su ineficiencia boicotean a su gente, generan mala impresión y ahuyentan a los visitantes?

No se enteraron que el turismo interno dinamiza la economía local y genera puestos de trabajo.

Si no les interesa la industria sin chimenea, entonces, al menos por amor propio, deberían tener impecables sus comunidades.