Los senadores opositores Rafael Filizzola y Esperanza Martínez coincidieron en que el Gobierno de Santiago Peña “mintió” sobre el déficit fiscal y denunciaron que los números fueron “maquillados”. Lamentaron el malgasto e instaron a que se transparenten realmente las cuentas fiscales.
Para Filizzola, los datos fueron “manipulados” deliberadamente, ocultando las deudas flotantes, por lo que el caso debería al menos derivar en sanciones políticas.
Fue tajante al responsabilizar no solamente al anterior ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, sino principalmente a Peña.
“De 11 años solamente 3 años se cumplió la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF). Ahora, el problema de este Gobierno es que mintió y manipuló datos. (...) Hay responsabilidad política. Juicio político, por ejemplo. Gran parte es durante la administración de Fernández Valdovinos, que ya no está, pero en realidad es sumamente grave. Tiene que haber alguna consecuencia”, reclamó.
Si bien dijo que sí amerita un eventual debate o estudio para modificar la LRF, advirtió que aún no es el momento oportuno, ya que el Gobierno perdió toda credibilidad.
Atribuyó esa falta de confianza a varios factores, como la corrupción, la falta de transparencia, la baja calidad del gasto, mala administración de los recursos y al clientelismo.
Criticó la propia ampliación del déficit fiscal, señalando que en la práctica será para cubrir gastos innecesarios o favorecer negocios privados vinculados al poder.
“Lo que hicieron es mentirle al Congreso y también a la gente para supuestamente proyectar una imagen de cumplimiento. Es gravísimo. Yo a este gobierno le tengo cero confianza”, expresó.
Consideró, finalmente, que retornar al 1,5% en el 2028 será “imposible” e incluso puso en duda que el déficit del 2026 sea de 3,2%. “Es una mentira mayúscula. Del 2027 al 2028, bajar de 3,9% a 1,5% es imposible. Nuevamente están mintiendo”, aseveró.
“Las mentiras tienen patas cortas”. Igualmente, la senadora Esperanza Martínez criticó que el Gobierno busque preservar la imagen de Paraguay como un “modelo de estabilidad macroeconómica”, antes que reconocer sus dificultades.
Recordó que desde la oposición ya venían advirtiendo que los números estaban distorsionados, especialmente durante los informes presidenciales ante el Parlamento. Sostuvo que Fernández Valdovinos ocultó la deuda interna, con lo que logró mantener artificialmente bajos los indicadores de déficit.
“La mentira tiene patas cortas. Lo que tanto les reclamamos y nos trataban como que por ser opositores estábamos hasta mintiendo, resulta que sí teníamos razón y que realmente se maquillan los datos”, apuntó.
Exigió que ahora el Estado apunte a transparentar realmente la contabilidad pública y que se analice una ley fiscal que no establezca un límite fijo, sino un margen mínimo y máximo que pueda ajustarse cada año según la realidad económica.
Sugieren que tope fiscal sea 2,5%
El senador Rubén Velázquez, del Partido Yo Creo, por su parte, sugirió que se avance hacia la modificación de la Ley de Responsabilidad Fiscal y recomendó un límite de 2,5% del PIB. A su criterio, el actual tope de 1,5% puede limitar la capacidad del Estado para invertir en infraestructura o responder a las demandas sociales. Incluso, sostuvo que no permite resolver problemas estructurales, como el histórico y creciente déficit del sistema previsional público o la Caja Fiscal.
No obstante, el legislador advirtió que una modificación de la disciplina fiscal debe acompañarse con una reforma profunda del gasto público, evitando parches y mayor endeudamiento.
“Si se va a exigir una disciplina fiscal sin una reforma profunda del gasto público, tampoco podemos hablar de que eso signifique grandes cambios estructurales. Tenemos que ser muy consecuentes con la realidad de nuestro país, y si vamos a hablar de reformas, tenemos que sentarnos a trabajar todos los sectores, pero no así a las apuradas como siempre o que sea simplemente una medida parche. Es eso lo que nos preocupa”, concluyó en contacto con ÚH.