07 may. 2026

Crece la tensión entre Reino Unido y Argentina por Malvinas

barco de guerra en malvinas

EFE

BUENOS AIRES - ARGENTINA

Argentina y el Reino Unido han elevado en las últimas semanas el tono de su enfrentamiento por la soberanía de las islas Malvinas, un conflicto reavivado por el trigésimo aniversario de la guerra por el archipiélago y la sombra de la crisis económica. “Esta escalada dialéctica tiene que ver con los 30 años del conflicto bélico, algo que remueve pasiones y sentimientos ligados al nacionalismo tanto en Argentina como en Gran Bretaña”, dijo el viernes Bruno Tondini, catedrático de la Universidad Nacional de La Plata y miembro del Centro Argentino de Estudios Internacionales.

El nuevo round en esta histórica disputa -que se remonta a 1833, cuando los británicos ocuparon las islas- tuvo como protagonista en los últimos días al propio primer ministro británico David Cameron, quien acusó a Argentina de ser un país “colonialista”.

CRUCES DE PALABRAS. Las réplicas no se hicieron esperar y Buenos Aires acusó a Londres de “depredar” los recursos naturales de las islas que “le pertenecen a Argentina” y de desoír las resoluciones de Naciones Unidas que conminan a ambas partes a sentarse a negociar sobre la soberanía del archipiélago, donde viven 2.913 personas. El paso siguiente de Londres fue anunciar el envío a Malvinas del HMS Dauntless, el destructor más moderno de la Marina Real británica.

El gobierno de Cristina Fernández se lamentó de que el príncipe llegara a “suelo argentino” con “el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones”.

Para Tondini, más allá de las cuestiones políticas, en este nuevo capítulo de la disputa influye la crisis económica global y las necesidades de Cameron de justificar un aumento del gasto militar en momentos de ajustes generalizados.

DÉFICIT EN LA ISLA. Según el experto, las islas -que obtienen ingresos por el turismo, la cría de ovejas y licencias de pesca y explotación petrolera- tienen desde hace cuatro años finanzas deficitarias y, si bien Londres no le gira fondos, el gasto británico en defensa colabora con la actividad económica del archipiélago. “En este nuevo cruce hay una confluencia de factores. El aniversario de la guerra es uno de ellos, pero también los problemas económicos en Europa, que también tienen impacto en Argentina”, coincidió Jorge Arias, analista político de la consultora Polilat.

El experto dijo que se “ha dado una infeliz coincidencia entre ambos Gobiernos para utilizar el factor Malvinas”.

“La crisis global -que afecta mayormente a los países centrales, coloca a Gran Bretaña en el umbral de una situación muy difícil y que tiene también su correlato en Argentina porque altera su agenda económica- genera un clima propicio para que estas causas, a las que habitualmente no se echa mano porque desatan demonios a un lado y otro del Atlántico, se vuelvan atractivas”, afirmó Arias.

El Gobierno inglés trató de disminuir la tensión con Argentina diciendo que la misión del príncipe Guillermo en Malvinas es simplemente una “rutina”.

El nerviosismo ha subido entre ambas naciones, aún más con la llegada del príncipe Guillermo de Inglaterra el jueves a las islas para realizar allí, durante seis semanas, tareas de formación militar.

RESPALDO REGIONAL

Buenos Aires sumó en los últimos meses adhesiones en Latinoamérica a su reclamo de soberanía. Si bien Argentina venía cosechando en diferentes foros internacionales declaraciones de apoyo, el respaldo pasó al terreno de lo concreto a finales de 2011, cuando los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Venezuela en proceso de adhesión) impidieron el ingreso a puertos de barcos con bandera de Malvinas. Según Tondini, Londres empieza a intranquilizarse al observar que la región hace propio el reclamo argentino, “un cambio en el diagrama de la geopolítica británica que le obliga a reacomodar el escenario”.