Cinco internos, que guardan reclusión en el pabellón Remar de la penitenciaría de Tacumbú, dieron positivo a la prueba del Covid-19. Esta situación hizo que las autoridades tomen medidas estrictas, para evitar un brote masivo del virus en la cárcel más grande del país, que alberga a 2.600 personas y tomando en cuenta el repunte de positivos. Ayer se reportaron 2 fallecidos más en el país y la cifra de víctimas fatales sube a 45.
El doctor Guillermo Sequera, responsable de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Justicia, indicó que debido a la experiencia que se tuvo en el penal de Ciudad del Este, donde hubo un contagio masivo, se tomó la decisión de aislar hace unos días a los internos que mostraban sospechas de haber adquirido el virus.
“Hace más de cinco a seis días que están aislados y por ahora no hay criterio para internación”, dijo el médico al detallar la situación de salud de los afectados, de quienes no dieron mayores detalles.
Hace dos semanas, un grupo de alrededor de 40 reclusos, del pabellón mencionado, comenzaron a tener dificultades para respirar, dolores en el cuerpo y otros síntomas que encendieron la alarma de las autoridades que decidieron apartarlos en un salón.
Además de los cinco internos ya confirmados, unos 35 están esperando el resultado de pruebas que le fueron tomadas para descartar o confirmar que estén afectados por el coronavirus.
Sequera, reconoció que la situación de superpoblación del penal, que hace que los internos vivan hacinados, complica la situación pero se mostró optimista a poder hacerle frente. “Lo ideal es que cada uno tenga una habitación solo, pero no es el caso. Lo bueno es que tenemos una población joven. Más de los 80% tienen menos de 30 años”, refirió.
Por su parte, Rubén Maciel, viceministro de Política Criminal del Ministerio de Justicia, también se refirió a las lecciones aprendidas luego de lo sucedido en el penal del Alto Paraná.
Reveló que esa situación llevó a tomar la decisión de aislar en un solo sector a las personas que presentan síntomas.
Admitió, sin embargo, que no es posible un aislamiento total, ya que los pabellones están interconectados. Las personas que están en factor de riesgo, son los considerados adultos mayores, que ya superaron los 65 años, que serán monitoreados de cerca por las autoridades y también serán aislados.
Otra de las medidas tomadas es el uso obligatorio de tapabocas para todas las personas privadas de libertad, que según las autoridades, ya recibieron estos elementos para el cuidado personal.
Maciel también indicó que los guardias que tomarán contacto con las personas aisladas ya fueron equipados con trajes de bioseguridad impermeables para protegerse.
Estas medidas afectan a las 13.925 personas privadas de libertad, que están distribuidas en los 18 centros penitenciarios que se tienen en el país.
SITUACIÓN CRÍTICA
De acuerdo a datos que maneja el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), de estos centros penitenciarios, solo el penal industrial La Esperanza, ubicado detrás de Tacumbú, no está sobrepasado.
El lugar fue construido para albergar a 288 personas y actualmente allí conviven 198 internos.
En lo que respecta al personal de blanco que trabaja tras las rejas, el MNPT, en otro informe presentado, reveló también la situación en que se encuentra el penal de Tacumbú.
Indicaron que alrededor de 60 a 100 consultas por día se realizan en la sanidad del penal, ya sea para limpieza de alguna herida, entrega de medicación o alguna consulta.
En el lugar, siempre según al informe del MNP, trabajan 7 médicos clínicos, 14 enfermeros, 3 odontólogos, 3 sicólogos, 1 siquiatra, y 8 funcionarios más de salud que no fueron especificados.
Los profesionales cuentan con la ayuda de internos que se encargan de la limpieza, enfermería en general, curación de infecciones y otros oficios, según afirman.
Manifestaciones y traslados
Una de las decisiones que tomaron las autoridades para enfrentar la situación, fue el cierre del penal por dos semanas, para recibir visitas de los familiares y también las íntimas, realizadas en el sector conocido como “las privadas”. Esto motivó una fuerte reacción de los internos que rápidamente se organizaron para realizar manifestaciones en distintos pabellones, protestando contra la decisión. En horas de la tarde de ayer, las autoridades del Ministerio de Justicia, dispusieron el traslado de 16 personas del pabellón Libertad, que estarían impulsando las movilizaciones, a la penitenciaría regional de Emboscada.