El condenado fue identificado como Simón Pedro Amarilla. La acusación del Ministerio Público relata que la niña subió a un colectivo al mando de Amarilla y quedó como última pasajera.
Al quedar vacío el bus, el chofer preguntó a la niña si quería dar un paseo y ella respondió que sí. Amarilla, según determinó la Fiscalía, condujo el ómnibus hasta las cercanías del parque Ñu Guasu, en donde abusó de la niña dentro del mismo vehículo.
Según el Ministerio Público, tras la violación, el conductor amenazó de muerte a su víctima para que no contara a nadie lo ocurrido. Posteriormente la llevó hasta el centro de Luque, donde la bajó del bus.
Una vez realizada la denuncia, un reporte médico constató el desgarro que sufrió la niña, informaron desde el Ministerio Público.
Durante el juicio oral, las fiscalas Cynthia Espínola y Clara Ruiz Díaz ratificaron la acusación en contra del chofer de bus y presentaron distintas pruebas materiales y documentales, así como testimonios de cargo contra Amarilla.
Finalmente, el acusado fue encontrado culpable por el tribunal de Sentencia de Central presidido por Dina Marchuk e integrado por sus colegas Leticia de Gásperi y Julio Granada.