Editorial

Condenable el uso de obras en campaña electoral de colorados

El proselitismo colorado sigue utilizando a su favor las obras de gobierno en las encarnizadas internas que libra actualmente. Esta, que ya es una antigua tradición de este partido, es una práctica deplorable e inmoral. Las obras que le adjudican a la Asociación Nacional Republicana en realidad son financiadas por todo el pueblo paraguayo, son pagadas con dinero público. Es inaceptable la utilización del Estado y de sus recursos como un botín. Es inadmisible para el sistema democrático el secuestro del Estado por parte de un partido político.

En un mismo día, referentes del Partido Colorado se adjudicaron los méritos por la realización de obras públicas. En el caso concreto, las internas de la Asociación Nacional Republicana son la excusa coyuntural para “presumir” del supuesto cumplimiento de promesas realizadas durante una campaña política.

Por un lado, el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, inauguró en el Departamento de Ñeembucú 24 kilómetros de asfaltado, una obra que une ahora las localidades de San Juan y Pilar, construida con recursos estatales a través del Ministerio de Obras Públicas, y aprovechó la ocasión para afirmar que la obra fue ejecutada gracias a la ANR.

Durante su discurso, Abdo aseguró que está cumpliendo la mayoría de las promesas que hizo durante la campaña electoral previa a las elecciones generales del 2018. “Es una obra para todos los ciudadanos de Ñeembucú. Es una obra del Partido Colorado, una obra del coloradismo”, expresó el presidente.

Sostuvo asimismo Abdo que, desde el primer día se comprometió a cumplir con las reivindicaciones históricas postergadas por muchas administraciones en el Ñeembucú, pero llamativamente el presidente de la República pasó por alto el dato fundamental de que las últimas siete décadas de gobiernos en el Paraguay fueron de su propio partido.

El mismo día, pero en un escenario diferente, el diputado cartista Pedro Alliana, actual presidente del Partido Colorado, en un mensaje publicado en su cuenta oficial de Twitter alardeó del asfaltado de la ruta San Juan con Pilar, del Departamento de Ñeembucú, inaugurada en aquella jornada por el presidente de la República.

Dijo Alliana que esa obra se concretó a solicitud suya durante el anterior Gobierno, el de Horacio Cartes. El diputado exhibió como prueba las notas que había presentado solicitando la obra, y adjuntó además fotografías del acto de inauguración del asfaltado concretado.

Unos 24 kilómetros de asfaltado solventados con dinero del presupuesto público, financiados por el pueblo paraguayo, son utilizados como botín de campaña por parte del oficialismo y del cartismo.

El guion de las internas incluyó, en el caso de Abdo, una mención a su oponente en las próximas internas, Horacio Cartes, comparándolo con un cáncer que hizo "metástasis en el Paraguay". Y, en el caso del diputado Alliana, primero criticó la gestión de Mario Abdo Benítez, recordando que “miles de paraguayos hoy la están pasando mal en lo económico”, y prometiendo que atender dicha situación será su prioridad.

Estos hechos son, lamentablemente, una expresión de situaciones normalizadas durante las últimas décadas de gobiernos del Partido Colorado. Estos políticos tienen como costumbre adquirida, y hasta lo asumen como derecho propio, hacer campaña política en medio de actos oficiales, así como también utilizar los recursos del Estado, de los cuales disponen en su calidad de funcionarios públicos, como plataformas desde donde lanzar promesas electorales y adjudicarse méritos que en realidad no son suyos.

La utilización de las obras públicas en provecho de un sector interno de un partido político, en beneficio de un partido político o en beneficio de un candidato que ostenta un cargo público, y que en función de sus obligaciones de gobierno realiza obras o ha propuesto la realización de las mismas, es un acto de deshonestidad.

Estos políticos manipulan la información y le mienten a todo un país adjudicándose los méritos por obras que han sido financiadas con recursos de un presupuesto público sostenido con el sudor de todos los paraguayos.

Dejá tu comentario